Las lluvias que han descargado tras el fuego han arrastrado las cenizas de casi 22.000 hectáreas calcinadas dejando el río con el agua negra.

Por el momento no ha habido problemas de desabastecimiento y ya se está trabajando en las zonas más afectadas para evitar daños mayores.

La Junta de Castilla y León dio este jueves por extinguido el fuego originado el pasado día 14 de agosto en Navalacruz, el más grave desde que la Administración regional cuenta con competencias en la materia.

En el caso de Navalacruz, la cifra provisional de hectáreas afectadas facilitada por la Junta de Castilla y León se eleva a un total de 21.933 hectáreas, tras declararlo extinguido ayer a las 08.38 horas, sin que en dicha evaluación figure una concreción del tipo de superficie devastada, que es de alto valor natural y que ha afectado gravemente al entorno de los pueblos allí emplazados, hasta el punto de merecer la declaración por parte del Gobierno de Zona Catastrófica.

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha manifestado hoy el "compromiso" que tiene el Ejecutivo autonómico para "revitalizar" la zona afectada por el incendio de Navalacruz.

"Estamos hoy aquí para decir que tenemos intención de estar aquí durante todo el tiempo que sea necesario para revitalizar esta zona dañada por el incendio", ha manifestado en Solosancho, a los pies del yacimiento del castro de Ulaca, también afectado por el fuego.

Igea ha enfatizado su agradecimiento al Gobierno de España por aceptar la petición de la Junta de declarar la zona como catastrófica, en un caso en el que "todas las administraciones han trabajado".

Igea ha abogado por desarrollar iniciativas que se mantengan en el tiempo y que no sean "solamente el impacto emocional de este momento", a la vez que ha recordado que el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, solicitó su comparecencia "para dar las explicaciones que sean necesarias" en las Cortes de Castilla y León.