Casi tres días en una isla desierta. Esto es lo último que esperaba la tripulación de tres hombres que decidió el pasado 30 de julio navegar por aguas del océano Pacífico desde Pulawat a Pupal — dos atolones que están a unos 42 kilómetros de distancia el uno del otro—. El problema está en que estos tres marineros micronesios, además de desviarse de su trayectoria, se quedaron sin combustible. Afortunadamente, pudieron ser rescatados gracias a una seña gigante con el mensaje de SOS que dibujaron en la orilla de la playa.

Según informa el Departamento de Defensa de Australia, el rescate se produjo el pasado 2 de agosto en la isla de Pikelot (a 190 kilómetros de donde zarparon). El buque de guerra Canberra, acompañado de varios helicópteros australianos y americanos —ambos operan cerca de Hawaii— divisó las señas dibujadas por estos hombres en la arena. Fue uno de esos helicópteros el que aterrizó en la playa, entregó comida y agua a los desaparecidos, confirmó sus identidades y comprobó que no tenían heridas graves.

“La compañía del barco respondió a la llamada y se preparó rápidamente para apoyar la búsqueda y el rescate”, explica en un comunicado Terry Morrison, comandante del barco Canberra. “Estoy orgulloso de la respuesta y la profesionalidad de todos a bordo, ya que cumplimos con nuestra obligación de contribuir a la seguridad de la vida en el mar en cualquier parte del mundo”, afirma.

El Centro de Coordinación y Rescate de Guam, que pertenece a Estados Unidos, fue el que dio la alerta de la desaparición de estos marineros y solicitó ayuda al ejército australiano. Finalmente, fueron recogidos por el FSS Independence, un barco patrullero del Pacífico construido en Australia.