laSexta ha podido hablar con el dueño del Bar Pirata de Sant Andreu de la Barca, en Barcelona, al que una empleada le cortó el pene con un cuchillo y posteriormente le acusó de intentar violarla. Él asegura que está bien y que sigue su recuperación. Además, un amigo de la víctima ha explicado que no llegó a amputarle el pene, sino que fue un corte.

Según ha explicado un empleado del local a este medio, le han reconstruido los genitales y asegura que tanto la agresora como la víctima se hacían llamar marido y mujer y que él no la violaba sino que mantenían una relación sentimental.

Se trata de la misma versión que ha explicado a este medio el propietario de otro local de hostelería que la pareja tenía alquilado desde noviembre. Señala que se le presentaron como "pareja" y llega a asegurar que mientras negociaban el alquiler "hacían manitas entre ellos".

El empleado del Bar Pirata también revela que la detenida le cortó el miembro viril por celos ya que su jefe -y también pareja- tenía previsto viajar en dos o tres días a Bangladesh a visitar a su mujer y sus hijos, que viven en ese país. De hecho, el arrendador de la víctima cuenta que le había dicho que tenía pensado ir a Bangladesh a traerse a un familiar para ponerlo a trabajar en sus negocios.

Según han informado los Mossos d'Esquadra, la víctima todavía se encuentra en el Hospital de Bellvitge por lo que no hay previsión sobre cuándo declarará ante la policía. Cuando se produzca, el juez decidirá si le imputa algún delito.

La agresora, apuntan fuentes de la policía catalana, cayó en contradicciones durante su declaración y los investigadores creen que todo fue urdido por ella, que pasará a disposición judicial este jueves.