Cataluña ya está preparada para celebrar uno de los días más importantes de la región. Como cada 23 de abril, los balcones se llenarán de Senyeras (la bandera oficial de Cataluña) y las principales calles de la comunidad estarán repletas de puestos de libros y flores.

Desde que en 1456 se celebra Sant Jordi, santo patrón de Cataluña, es tradición regalar una rosa y un libro. Aunque antiguamente lo más típico era que las mujeres recibieran una rosa de parte de su pareja, esto con los años ha ido cambiando y hoy en día esta festividad se celebra entre amigos y familiares.

Aunque con la pandemia y las restricciones sanitarias las calles de la capital catalana se han visto más vacías que nunca durante dos años, en esta edición se espera recuperar la normalidad y llevar a cabo todos los actos que hay previstos. Te contamos cuál es el origen de esta tradición y qué leyenda se esconde detrás.

Regalar rosas como símbolo de amor

Aunque existen varias historias alrededor de esta festividad, ya en el siglo XV en Barcelona se llevaba a cabo una feria de rosas con motivo de Sant Jordi a la que acudían novios, prometidos y matrimonios jóvenes. Entonces lo más típico era regalar una rosa a sus acompañantes. Según recogen en la web del Ayuntamiento de Barcelona, este evento hace pensar que la costumbre pueda derivar de ahí.

La leyenda de Sant Jordi

Uno de los motivos por los que también se regala una rosa es por la historia que se esconde detrás de Sant Jordi. Según cuenta la leyenda, en la villa de Montblanc vivía un dragón que estaba infectado el aire y su agua con su aliento.

Como cada vez se acercaba más a la muralla en busca de alimento puesto que ya se había comido todos los animales que rondaban por la zona, los propios habitantes decidieron que cada día a mano alzada dirían el nombre de una persona para que se convirtiera en la próxima víctima del dragón.

Un día le tocó a la hija del rey y, cuando el dragón se disponía a devorarla, apareció un caballero, San Jorge, que mató a la bestia. Bajo la sangre del animal, creció un rosal con rosas rojas. Por lo tanto, el caballero obsequió con una de estas rosas a la princesa, según describe National Geographic.

¿Por qué el 23 de abril es el día del libro?

Otra de las características de este día es que las librerías salen a la calle, pero, ¿por qué ocurre esto? La respuesta es que la UNESCO fijó en 1995 el 23 de abril como el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor por coincidir con la desaparición de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, según explican en su página web.

Sin embargo, pasado un tiempo se dieron cuenta de que no todos los autores mencionados fallecieron ese día. Pero como ya había alcanzado un gran protagonismo decidieron mantener la fecha y seguir rindiendo homenaje a todos los libros y autores y fomentando la importancia de que la lectura llegue al mayor número de personas posibles.

En el caso de España, esta festividad se remonta a principios del siglo XX, cuando el director de la editorial Cervantes, Vicent Clavel i Andrés, propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona y al Gremio de Editores y Libreros el día 7 de octubre como fecha para organizar una jornada que promoviera la lectura y los libros en Cataluña. A pesar de ello, en 1929 la Exposición Internacional de Barcelona tuvo un gran éxito y decidieron establecer el 23 de abril como el Día del Libro en esta región española, según recogen en la web del Ayuntamiento de Barcelona.