Nunca está mal darse un paseo por la naturaleza, descubrir lugares maravillosos, descansar la mente. Uno de esos lugares para dar el paseo perfecto, si te pilla de viaje por el continente americano, podría ser el Parque Nacional Redwood, un complejo natural ubicado en la costa norte de California.

Es ahí, en California, donde se encuentra Hyperion, el árbol vivo más alto del mundo, que cuenta con 115,92 metros de altura. No está catalogado de esta manera aleatoriamente, sino que está certificado por el Guinness World Records.

El árbol no tiene senderos que te lleven hasta él ya que se encuentra en las profundidades del inmenso parque nacional. Pero en 2006, una pareja de senderistas lo descubrieron y memorizaron el camino hasta donde se encontraba; esto que desde ese momento los excursionistas no hayan parado de visitarlo, provocando una grave degradación ambiental al árbol, según ha informado la cadena estadounidense CNN.

Con todo esto, los responsables del Parque Nacional de las Secuoyas se han visto obligados a emitir un comunicado indicando que cualquier persona que sea sorprendida cerca del árbol podrá enfrentarse a una multa de 5.000 dólares (algo menos de 5.000 euros) y a una posible sanción de hasta seis meses de prisión.

Desde la página web del Parque Nacional han indicado que "a pesar de que el sendero es difícil de atravesar, su popularidad gracias a blogueros, escritores de viajes y sitios web dedicados concretamente a este árbol ha dado lugar a la devastación del hábitat que rodea a Hyperion". Además, han añadido que si vas a visitar el Parque tendrás que decidir si formas parte de la preservación de ese paisaje único o si serás parte de su destrucción.

Lo que provocan las visitas al árbol es la erosión en la base del mismo, sufriendo así múltiples daños. A esto se le suman la basura que dejan los visitantes y los senderos que se generan a su alrededor a base de caminar en las inmediaciones para "ir al baño", lo que conlleva a encontrarse tanto papel higiénico como desechos humanos.

Leonel Arguello, responsable de Recursos Naturales del parque, explicó además, en una entrevista concedida al 'San Francisco Gate', que la zona tiene un servicio limitado de telefonía móvil y GPS, lo que provoca que sea muy difícil rescatar a cualquier excursionista perdido o herido en la zona.