Febrero podría ser más lluvioso de lo habitual. Este es el resultado que nos da uno de los modelos meteorológicos estacionales más conocidos. Prueba de ello son las precipitaciones que ya han caído en Galicia: en solo un día, algunos puntos de A Coruña han acumulado la mitad de lo que cae en todo el mes. Sin embargo, esto es solo el principio, ya que el fin de semana volverá el invierno y la próxima semana podrían visitarnos dos nuevas borrascas de impacto: 'Karim' y 'Lola'.

Estas dos nuevas borrascas tienen un origen internacional, son primas hermanas de la tormenta 'Orlena', la borrasca que en las últimas horas ha colapsado de nieve Nueva York, Boston o Filadelfia. 'Karim', la primera en llegar a España, nos afectará a partir del domingo, con viento, lluvia y frío. No obstante, no lo hará sola, ya que desde el corazón siberiano nos llegará una masa de aire frío polar, ambas se encontrarán y contribuirán al descenso de las temperaturas. 'Lola' podría llegar con más fuerza a partir del martes.

Para mediados de febrero, en lo que va de temporada ya llevaríamos 12 borrascas de impacto, más que en años anteriores. La ruptura vórtice polar pudo estar relacionada con este inicio de año de película, pero ahora empiezan a vislumbrarse los posibles actores que pudieron tener parte en la perturbación de este vórtice.

El vórtice polar

El vórtice polar es una circulación de aire frío que se encuentra en la estratosfera polar (por encima de los 10 kilómetros de altura) y, cuando este es perturbado, suele favorecer inviernos más extremos en el hemisferio norte. ¿Qué pudo causar su ruptura? Todo apunta a un anticiclón de récord y una borrasca extremadamente explosiva que se formaron antes, a finales de 2020.

A punto de terminar 2020, una masa de aire muy fría, próxima a -55 ºC, sobrevoló el este de Siberia; el 31 de diciembre se formaba sobre la zona 'el anticiclón de los anticiclones'. Cuando el aire es muy frío, es muy denso ('pesa' mucho), se hunde, comprime la superficie, la presión se eleva y se forma un anticiclón. En este caso, en Mongolia la presión alcanzó 1.094 hPa. Jamás, desde que hay registros, se había encontrado un sistema de altas presiones tan potente (el récord anterior en la misma estación se anotaron 1089,4 hPa el 30 de diciembre de 2004).

Este frío ártico se extendió hacia el Pacífico y se encontró con una masa de aire húmeda tropical generada por un Pacífico muy caliente, con sus aguas a 30 ºC. Como consecuencia, una tormenta extratropical sin precedentes se formó y anotó una presión de récord de 921 hPa. Además, lo hizo de forma explosiva, convirtiéndose en la ciclogénesis explosiva más potente del año (su presión cayó 15 hPa en seis horas, 60 hPa en 24 horas o 75 hPa en 36 horas).

Este monstruo dio lugar a vientos huracanados y olas en esa zona del Pacífico de casi 18 metros. Según el Servicio Meteorológico de Alaska, es la más potente desde 2014, cuando los restos del tifón 'Nuri' pasaron por la zona.

Previsión para las próximas semanas

Estos sistemas de gran escala fueron tan extremos y anómalos que la energía generada se propagó verticalmente, alcanzando la estratosfera e impactando sobre el vórtice. El 3 de enero de 2021, el vórtice se rompía por primera vez, el 15 de enero, por segunda vez, y el 1 de febrero, más que romperse, experimentaba un desplazamiento (las rupturas suelen traer más frío y nieve a latitudes medias que los desplazamientos). Los modelos prevén otra nueva perturbación a finales de esta semana.

Cuando el vórtice se "altera" (ya sea rompiéndose o desplazándose), se forma un bloqueo anticiclónico, es decir, un potente anticiclón sobre el Ártico (Oscilación Ártica Negativa). Entonces, el aire polar continental llega desde el nordeste, pasando por Rusia y llegando hasta Europa. Este patrón se observa en las próximas semanas de febrero, en Europa con grandes nevadas y en Estados Unidos con otro 'noreaster', coincidiendo con el día de la Super Bowl.