El volcán de Cumbre Vieja en la isla de La Palma sigue en erupción y la presencia de ceniza en todos los rincones de la isla se hace cada vez más presente, una situación que podría provocar problemas tanto materiales como de salud.

Según explica Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN, "la ceniza es un problema importante en volcanes muy explosivos" puesto que "pueden derrumbarse casas debido a su peso".

A pesar de que en un principio "no se espera que las cantidades de ceniza en La Palma lleguen a ser tan grandes" para provocar daños de este calibre, es importante limpiarla debido al peso y es que es un material muy denso: "Acumular 20 centímetros sobre un tejado es mucho más que acumular un metro de nieve".

Domínguez señala que es importante limpiar este material volcánico, aunque advierte que es mejor barrerlo que hacerlo con agua para no complicar la situación.

En el caso de La Palma la ceniza puede afectar a las vías respiratorias y por eso es recomendable "que la gente utilice mascarillas, cierre las ventanas y evite hacer deporte al aire libre".