La sentencia que les condena apunta a que la zona que 'Fraguas Revive' intenta rehabilitar fue declarada parque natural años atrás y no se permite crear nuevos núcleos urbanos en la misma. A su vez, el colectivo considera "desproporcionada" la pena y advierten que no piensan abandonar el pueblo.

La Justicia condena a varios de los miembros del colectivo a un año y nueve meses de prisión, 2.700 euros de multa y el pago de los costes de la demolición de la zona reconstruida -en total- 27.000 euros-. Es el precio a pagar por tratar de rehabilitar un pueblo expropiado por Franco, abandonado hace 50 años en la sierra norte de Gualajara y empleado en los años 90 como campo de prácticas del ejército.

Los chicos de 'Fraguas Revive' llegaron al pueblo en 2013. Su intención no era otra que alejarse de la vida de ciudad reconstruyendo la zona a la que acababan de llegar y autogobernándose de forma autosuficiente con placas solares, agua potable, huerto ecológico, calefacción y hasta biblioteca.

El problema es que la aldea se encuentro en medio de un parque natural donde se prohíbe crear núcleos urbano, por lo que el colectivo tendrá que hacer frente a los costes de la demolición de lo construido por delitos contra la ordenación del territorio y usurpación.