A los más de 300 efectivos que trabajan en el rescate de Julen la presión y el trabajo sin descanso les pasan factura. Para ellos es importante tener atención psicológica.

"Intentamos pasarnos por allí, ver qué necesidades tienen, que se desahoguen un poco, porque es una situación tensa para todos", explica Francisca Ruiz Moreno, vicedecana del Colegio de Psicólogos de Málaga.

Una vez terminado su turno de trabajo, varios psicólogos, en grupos de dos y turnos de unas seis horas, trabajan con ellos.

"Nuestra intervención es de entre 48 y 72 horas, pero en este caso se están alargando por las circunstancias", dice la vicedecana.

Unas circunstancias excepcionales que también afectan a los propios sanitarios. Ellos siguen una serie de protocolos para evitar el mayor desgaste posible.

Ruiz Moreno explica que "realizan reuniones grupales diarias para ventilar y descargar", pero los avances que se dan diariamente en el rescate de Julen dificultan aún más su labor.

"Nos tenemos que ir adaptando ante las nuevas noticias que pueden cambiar el estado de ánimo", señala.

Unos cambios a los que también se tienen que adaptar los familiares del pequeño, independientemente del desenlace del rescate. Solo el tiempo les podrá ayudar a convivir con lo ocurrido. "Estas situaciones nunca se olvidan, solo se puede aprender a convivir con ello y a superarlo", concluye la psicóloga.