La Guardia Civil apunta que el principal sospechoso de la muerte de Esther López, el amigo de la víctima Óscar, mintió en su declaración ante las autoridades al asegurar que su coche no había sufrido ninguna clase de avería.

Según el sumario al que ha tenido acceso laSexta, una investigación pericial ha demostrado que el sistema del coche, un Volkswagen T-Roc, registró al menos dos incidencias en el vehículo. Una el 1 de abril de este año y otra al día siguiente. Ambas en relación con una llave no original en el contacto del coche.

La Unidad Central Operativa (UCO) del cuerpo armado considera clave encontrar la llave que utilizaba Óscar en su vehículo el día en el que Esther López desapareció en Traspinedo (Valladolid), ya que apuntan a que habría información clave que podría ayudar a solucionar el caso.

Según el análisis pericial, la llave que se le ha incautado al sospechoso se utilizó los meses de agosto, septiembre y diciembre de 2021 y a partir del seis de abril de este año, pero no con anterioridad. Además, esta indagación también arrojó que se produjeron dos borrados de las averías, con fecha de 1 y 2 de abril. Al borrar las averías de las unidades electrónicas, apunta la UCO, se borran los registros guardados y no se pueden obtener datos fehacientes.

De tal manera, la "llave uno" permitiría obtener los datos relevantes en las fechas en las que se produce el supuesto atropello, constatado por la autopsia.

En su declaración días después, Óscar negó que se hubiera producido algún tipo de modificación en el material original del coche, ni que hubiera tenido que pasar por el taller para arreglarlo. También señaló que no había tenido ningún tipo de accidente al volante de su vehículo.

Pero el estudio del coche apunta a una deformación del paragolpes delantero, en la parte delantera derecha, que apunta a "una fuerza compresora desde el exterior hacia el interior compatible con un impacto frontal en dicha zona".

Las contradicciones de Óscar

Durante la madrugada del 13 de enero, Óscar no paró de usar su móvil durante toda la noche e hizo hasta cuatro llamadas a un móvil antiguo de Esther, aunque en su declaración a la Guardia Civil aseguró que no las recordaba. También hizo otras llamadas a teléfonos sin identificar e incluso crea un contacto con el nombre de 'Esther Friskis', que borra al minuto.

Lo que más hace sospechar a la Guardia Civil es que hasta en dos ocasiones puso su móvil en modo avión, entre las 6:53 y las 9:10 horas y las 13:54 y las 15:04. Los agentes creen que intentaba en esos momentos ocultar su posición, según el sumario.

La Guardia Civil sitúa su teléfono móvil en el mismo sitio que Esther, y pese a que él contó que sobre las 2:30 horas dejó a la joven cerca de la casa de otro de sus amigos, Lucio, y que no volvió a verla, el posicionamiento del teléfono de Óscar y de Esther les sitúa próximos a la vivienda familiar de Óscar en Traspinedo a las 3:26 horas. Esto, señala el sumario, "contradice gravemente" la declaración del investigado.

Esto no es lo único extraño en el comportamiento de Óscar. Sus movimientos el día de la desaparición de Esther son sospechosos: hizo varios desplazamientos entre Traspinedo y Valladolid y quedan registrados en el coche, mientras que su teléfono estaba en Valladolid sin ninguna actividad. Ese mismo día, la Guardia Civil cree que lavó su coche en una gasolinera de la capital.

Del sumario también sabemos que los agentes creen que alguien manipuló el cuerpo de Esther. Recolocaron su móvil y su bolso, porque aunque la autopsia confirma que fue atropellada, el golpe no es compatible con la posición que se encuentran. Un golpe que tampoco provocó su muerte: murió después por hipotermia y por las sustancias que había consumido.