Un fichaje controvertido y polémico, el Portugalete apuesta por Paúl Abasolo para la próxima temporada y las críticas no han tardado en llegar. El centrocampista fue condenado en 2010 por abusos sexuales a tres años y tres meses de cárcel, en 2011 le concedieron un indulto parcial, no ingresó en prisión y realizó programas de reeducación sexual pero para el movimiento feminista no es suficiente.

"Es una persona que no ha cumplido su condena puesto que fue indultado, en el tema de la reinserción hay una cosa que está clara y es que una persona que no se siente socialmente apartada, no se tiene que reinsertar", explica Ana Arranz, del Movimiento feminista de Portugalete.

El grupo municipal de Bildu llevará mañana al pleno la petición de las organizaciones feministas. "Si no hay un posicionamiento activo de la sociedad, de las instituciones, de los partidos políticos donde digamos no te aceptamos, queremos que merme tu estatus social, no puedes ser un jugador profesional", explica Irati Tobar, concejala de Bildu en Portugalete.

El Ayuntamiento de momento no ha querido hacer declaraciones, apuntan a que están preparando una declaración conjunta de todos los partidos. Quién sí se ha pronunciado es el club, asegura que no discrinan a nadie por tener antecedentes judiciales y que asumirán una actitud de vigilancia activa sobre el jugador: "No es justo impedir la práctica del futbol a personas que ya cumplieron la deuda con la sociedad y que han dado muestras fehacientes de su reeducación y reinserción en la misma". El movimiento feminista pide que Abasolo no vuelva a marcar un gol.