El Sábado, a las 00:30 horas de la noche, un toro corre veloz, despavorido, por las calles de Brihuega, en Guadalajara. Un coche le persigue para intentar acorralarle, pero el animal, de nombre 'Campanito', le embiste. El toro se había escapado inesperadamente minutos antes de una plaza donde, aquella noche, se estaba celebrando un concurso de recortes. El animal partió la puerta que daba acceso al coso y salió rápidamente.

Se vivieron momentos de mucha tensión porque, en su recorrido por el pueblo, el toro embistió a dos vecinos. El padre de Inmaculada, de 73 años, es uno de los heridos. "Intentó subirse al capó del todoterreno, le dio un puntazo en el gemelo, le tiró al suelo y él se metió debajo del coche", nos ha contado Inmaculada, que tiene aún el miedo en el cuerpo. La solución para acabar con el pánico entre los vecinos fue acorralarle con los coches.

Así lo mantuvieron hasta que llegó el responsable de darle muerte. "No se podía hacer de otra manera porque, si no lo hubieran inmovilizado, habría sido una catástrofe", asegura un vecino de la zona. Sin embargo, desde PACMA critican esta actuación. "Vamos a presentar una querella criminal contra las personas que mataron de esta manera al toro", ha contado Laura Duarte, presidenta de PACMA.

"Esto ocurrió fuera del recinto taurino, con lo cual ya no entra dentro del marco de lo que está regulado para el evento", ha apuntado Duarte en declaraciones a laSexta. En un comunicado, el Ayuntamiento de Brihuega ha lamentado que el toro haya muerto así, pero asegura que las imágenes solo muestran una parte de lo sucedido. La otra persona herida es un hombre de 64 años. Los dos continúan el el hospital de Guadalajara y están fuera de peligro.