Comienza el séptimo día de encierros en Sanfermines y con él, el miedo a los pinchazos. Desde que comenzaron las fiestas de Pamplona ha habido más de una veintena de denuncias por haber sentido pinchazos que podría indicar un intento de sumisión química. Javier Ramírez, vicepresidente y consejero de Presidencia, Igualdad, Función Pública e Interior, divulgó el martes que la Policía Foral ya estaba vigilante sobre este ‘modus operandi’ para las agresiones sexuales antes de que se celebrara San Fermín.

Lo curioso de estos casos es que al analizar la sangre de las víctimas no se han encontrado rastros químicos. Sin embargo, las autoridades han informado de que esto no se descarta que se trate de sumisión química, ya que es posible que desaparezcan los rastros de la sangre en pocas horas, dependiendo de la droga.

La policía estaba informada sobre la posibilidad de estos sucesos debido a que esta aterradora técnica parece ser una importación poco placentera por parte de Francia y Reino Unido, que comunicó que ha habido 1.300 casos desde septiembre de 2021 hasta enero de 2022. Aunque no son los únicos, casos aislados también han sido reportados en Bélgica, Suiza, Alemania y Países Bajos.

¿Qué es la sumisión química?

En Reino Unido lo han bautizado como 'needle spiking' o 'injection spiking' ('pinchado con aguja'): se trata de una forma de contaminación mediante agujas con el fin de robar o cometer delitos sexuales. Los delincuentes inyectan a sus víctimas con drogas de distinta índole, sin embargo, los sanitarios afirman que la inyección intramuscular es poco efectiva —en comparación con otros procedimientos— y tarda en hacer efecto.

Las víctimas han reportado experimentar nauseas, vértigo, cansancio súbito, malestar e incluso amnesia, aunque otras han sido asintomáticas y solo se han dado cuenta porque sintieron un pinchazo o, simplemente, vieron la marca. Nils Marzolf, de 21 años, se encontraba en una estación de metro de Lyon, Francia, cuando verificó sus bolsillos después de que se le acercará un extraño y se dio cuenta de que tenía una marca en el brazo; marca que luego fue confirmada por los doctores como causada por una aguja.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, como en Sanfermines, no se ha logrado detectar ninguna droga. La única que se ha detectado en otras instancias es GHB (éxtasis líquido), un psicotrópico. Según el Ministerio de Sanidad, se trata de "un potente depresor del sistema nervioso central que inicialmente puede producir sensación de bienestar y euforia.". Informan además de que los efectos pueden sentirse de "10 a 20 minutos" tras el consumo, que estos "duran de 60 a 90 minutos" y que desaparecen del organismo en "tres o cuatro horas".

Qué hacer en caso de sentir un pinchazo

De encontrarse en Sanfermines, o en cualquier otro lugar, y sentir un pinchazo, lo mejor es dirigirse inmediatamente a las autoridades para analizar la sangre u orina. Es importante moverse con rapidez para evitar verse abatido por los síntomas, especialmente si la persona se encuentra sola.

Al tratarse de un fenómeno nuevo en España, aún no se han implementado medidas como es el caso de Groninga, en Países Bajos, donde existe una figura conocida como 'alcalde nocturno', que ostenta Merlijn Poolman y que ha establecido una línea telefónica para reportar esta clase de incidentes, tal y como recoge RTV Noord. En el caso concreto de Navarra, lo cierto es que incluso aunque se intuya que se trata de un intento de agresión sexual, no cuenta con una línea telefónica especializada. Si se percibe o presencia un caso de agresión sexual, el Gobierno de Navarra insta a la ciudadanía a llamar al 112.