El ya denominado 'misterio de los caballos mutilados' comienza a ser un asunto mayor en Francia. Allí hace meses que la Policía recibe múltiples denuncias de propietarios que sostienen que sus caballos han sido torturados o asesinados sin ningún motivo aparente.

El caso se vuelve aún más inentendible si se tienen en cuenta algunos parámetros comunes: muchos de ellos tienen la oreja derecha mutilada y cortes en las patas traseras. Sin embargo, las atrocidades de las que han sido víctimas algunos equinos superan los cortes o las mutilaciones.

La mayoría de las yeguas torturadas tenían las ubres y los genitales también cortados. Además, se han hallado ejemplares con quemaduras con ácido, degollados, con el hocico rajado e incluso sin ojos.

El Gobierno francés ha anunciado la creación de un equipo de especialistas para tratar estos sucesos después de que los ataques en las cuadras se hayan multiplicado en más de la mitad del país.

"Escucho el miedo, el espanto y la consternación de los propietarios que se preguntan qué es lo correcto, qué medidas de precaución hay que tomar, qué se puede hacer para proteger a sus caballos o ponis", dijo en rueda de prensa el ministro de Agricultura, Julien Denormandie.

 

 

El Ejecutivo ha decidido destinar un equipo de 15 expertos del instituto francés del caballo, que a partir de mañana estarán a disposición de los propietarios de los equinos.

"Son especialistas que no sólo están muy familiarizados con los temas relacionados con los caballos, sino que también han sido especialmente entrenados para responder a todas las preguntas", subrayó Denormandie.

Según el ministro, su gabinete se toma muy en serio esta cuestión y ya hay 150 investigaciones abiertas para encontrar a los responsables de estas misteriosas mutilaciones que comenzaron hace meses. Los investigadores rechazan por ahora la hipótesis de un solo autor que viaje por todo el país atacando a los animales.

El fin de semana pasado, la Gendarmería desplegó una importante operación en la zona de Dijon (este) después de que un propietario informara de una intrusión en su prado en la que un caballo resultó herido, y en Cantal (sur) se halló una yegua muerta a la que le faltaba la oreja y le habían cortado las ubres. En la mayoría de casos, los caballos han sido encontrados degollados, con restos de quemaduras, con heridas en el tórax, el hocico rajado y la oreja derecha siempre cortada.

 

Numerosas asociaciones de equitación y del mundo rural, así como la Fundación animalista de Brigitte Bardot, han comunicado su voluntad de sumarse a las demandas para impulsar la investigación, por la que este lunes se detuvo a un sospechoso que finalmente quedó libre sin cargos.

"No descartamos ninguna hipótesis, no sabemos si se trata de un grupo organizado o si son personas que cometen estos actos por su cuenta", apuntó Denormandie.