Un hombre de Queensland, Australia, se ha declarado culpable del homicidio de su hijo de apenas 22 meses tras abandonarlo en el año 2007 porque estaba "cansado" de cuidarle, según medios locales. Shane Arthur Simpson, de 51 años, admitió haber dejado solo al pequeño Baden Bond en un parque de Logan City y se justificó alegando que en aquella época estaba "frito" por el consumo de drogas.

Según el fiscal, Simpson detalló que abrazó a Baden antes de poner la mano sobre su cabeza y decirle "lo siento", mientras lo depositaba sobre un banco del parque. Según su propio relato, "ni siquiera miró atrás" cuando se alejaba conduciendo. "He tenido que vivir con esto diez años", dijo, según el medio australiano 'ABC'.

De acuerdo con el portal de noticias 'News.com.au', el padre aseguró a la policía que esperaba que alguien encontrara al niño y cuidara de él.

El cuerpo del pequeño, que fue visto por última vez en marzo de 2007, nunca ha sido encontrado y se desconoce cómo murió. Las autoridades no se percataron de la desaparición hasta junio de 2015, cuando se dieron cuenta de que Baden nunca había sido inscrito en el colegio ni llevado al médico.

En 2016, el padre admitió haber abandonado al niño porque "todo se volvió demasiado" y en 2017 fue acusado formalmente de asesinato. Ahora, se ha declarado culpable del cargo menor de homicidio sin premeditación. Por su parte, la madre, Dina Colleen Bond, se ha declarado culpable de complicidad en el homicidio, ya que mintió repetidamente a las autoridades sobre el paradero de su hijo para proteger a Shane Arthur.

En el juicio, la Corte Suprema de Brisbane ha tenido conocimiento de que Baden nació con metanfetamina en su organismo. Como consecuencia, en 2006, las autoridades retiraron a la pareja temporalmente la custodia del bebé y de sus otros hijos. Según medios australianos, la pareja culpaba al niño de que sus hijos hubieran sido retirados de su cargo y llamaba al bebé "hijo del diablo", dejándolo encerrado en un cuarto oscuro sin cambiarle los pañales, de acuerdo con el medio '9 News'.

Pocos meses después del abandono del niño, la pareja se mudó con sus otros hijos a Nueva Gales del Sur.