Abrazos y alguna que otra lágrima, pero no de despedida. Tenemos encima la Navidad, y los aeropuertos ya se han llenado de reencuentros. Por ejemplo, unos padres que esperan a la pequeña de la casa. Ella está de erasmus en Alemania, y llevan "sin tenerla en casa seis meses", explica su madre. Y al fin llega, y todos se funden en un fuerte abrazo.

Los hay también románticos que reciben con flores, pero a los que les toca esperar y mucho: "El vuelo viene con mucho retraso, con cuatro horas de retraso. Ella pasa aquí las Navidades hasta reyes, y después se va". A su novia parece que le ha gustado el ramo. Son algunas de las escenas que se repiten estos días en todos los aeropuertos