Las imágenes de los cadáveres de tres niños semienterrados en una playa de Libia ha vuelto a llamar la atención sobre los menores que llegan a las costas tras naufragar su embarcación en la que viajan a menudo rumbo a Italia.

Las fotografías las hizo pública en Twitter la ONG Open Arms a través de su fundador, Oscar Camps: "Todavía estoy en shock por el horror de la situación, niños pequeños y mujeres que solo tenían sueños y ambiciones por vivir. Llevan más de tres días abandonados en una playa de Zawara, en Libia". Camps ha asegurado hoy que el cuerpo del niño sigue varado en la playa "después de más de 96 horas".

 

 

Las imágenes recuerdan a la de Alan Kurdi, el niño de tres años que fue encontrado boca abajo en una playa turca en 2015, una imagen que dio la vuelta al mundo y que se ha convertido en icono del drama de los inmigrantes y refugiados.

Michelle Bachelet, alta comisionada de la Organización de Naciones Unidas, ha dicho hoy que la Unión Europea, sus Estados miembros y el país son responsables de que los migrantes y refugiados que cruzan el Mediterráneo central estén desprotegidos: "Muchas de estas muertes se pueden evitar".

A través de un informe, Bachelet ha pedido a los gobiernos que retrocedan en las decisiones que disminuyen las operaciones de búsqueda y rescate en la ruta migratoria del Mediterráneo central. Ha asegurado que la falta de protección de los migrantes "no es una trágica anomalía, sino la consecuencia de decisiones y prácticas concretas de las autoridades libias, de los Estados miembros y de las instituciones de la Unión Europea".

La Oficina de la alta comisionada ha publicado un informe en el que detalla que en 2020 las devoluciones forzadas a Libia desde el Mediterráneo aumentaron con respecto al año anterior. En 2020 la Guardia Costera de Libia interceptó a 10.352 personas frente a las 8.403 del 2019.

Bachelet ha expresado su preocupación por lo que llama "olvido letal de la gente desesperada". Afirma que necesita una acción más determinada para abordar las operaciones de rescate y solicita el apoyo de las oenegés humanitarias, cuyo trabajo se ha visto obstaculizado.

El informe refleja también que la Unión Europea –a través de Frontex y de su Fuerza Naval para el Mediterráneo- está forzando a la Guardia Costera Libia a asumir más responsabilidades en materia de salvamento. Sin embargo, la ONU apunta a que esto debe condicionarse a que los rescatados no sean devueltos a Libia.

Según 'Missing Inmigrants', este año han muerto 632 personas en la ruta central del Mediterráneo, mientras que en 2020 la cifra se situaba en 159.