A dos días de cumplirse un mes de la desaparición de las niñas de Tenerife, Anna y Olivia, junto a su padre, la madre ha vuelto a publicar una carta en la que asegura que sigue manteniendo la "fe de que vuelvan".

"Es lo que me mantiene fuerte y optimista, simplemente no hay otra opción para mí. Como madre tengo que ser un ejemplo para ellas, por eso mi fortaleza es más fuerte que mi debilidad", ha relatado.

Coincidiendo con el Día Internacional de los Niños Desaparecidos, la madre ha querido publicar nuevas imágenes y vídeos de las pequeñas para que cualquier persona que las haya podido ver, colabore con la investigación.

"Solo miro en una dirección fuerte y firme: reunirme con ellas hoy. Es un día a día lleno de ilusiones y a la vez de miedos, de preguntas sin una respuesta concreta, pero con algo firme e imborrable: mi amor por ellas y mi certeza de que volverán conmigo", ha señalado.

Beatriz asegura que "no hay palabras que describan la ausencia de un familiar desaparecido" y recuerda que "se necesita sensibilidad social para que sigan buscando y uniendo fuerzas".

De momento la investigación sigue su curso y un buque oceanográfico dotado con un sistema de ecosonda multihaz y un robot submarino se dirige hacia Tenerife, donde podría llegar a finales de semana para sumarse a la búsqueda.

Esta es la carta completa de Beatriz, la madre de Anna y Olivia:

Hace cuatro semanas que el tiempo se detuvo y cada día aumenta las ansias de tenerlas conmigo de vuelta. La Fe de que vuelvan es lo que me mantiene fuerte y optimista, simplemente no hay otra opción para mí.

Como madre, tengo y quiero ser un ejemplo para ellas, por eso mi fortaleza es más fuerte que mi debilidad. Solo miro en una dirección fuerte y firme: Reunirme con ellas hoy.

Es un día a día lleno de ilusiones y a la vez de miedos... de preguntas sin una respuesta concreta, pero con algo firme e imborrable: mi amor por ellas y mi certeza de que volverán conmigo.

Hoy más que nunca sé y entiendo lo que otras familias sufren al impactarse con una inesperada desaparición de un ser querido. Es como entrar en otra dimensión, en un mundo desconocido.

Hoy también es el Día Internacional de los Niños Desaparecidos, terrible realidad que muchos desconocen y ni imaginan lo que significa vivirla. Quisiera hacer de esta fecha tan especial para mí también un homenaje y reconocimiento a todos los que han sufrido la ausencia repentina de alguien que aman, y que jamás imaginaron que un golpe bajo de la vida se los llevara sin lógica alguna.

La ausencia de un familiar desaparecido, no hay palabras que lo describan, la impotencia, la ilusión y los miedos se mezclan dentro del mismo cuerpo. Y más aún si se trata de un niño. El sentimiento es indescriptible. Pero se necesita de la sensibilidad social para que se sigan buscando y uniendo fuerzas y apoyos para todos los que seguimos buscando y esperando el hermoso milagro de que vuelvan.

Le repito a todos, generando de esta manera conciencia y sensibilización ante el tema: quiero transmitir mi cariño a cada padre, a cada madre, a cada hermano, a cada hermana, a cada abuelo y cada abuela… a cada uno, les hago llegar la esperanza de que jamás deben perder ese sueño de volver a saber de su ser querido y de abrazarlo.

Con todo el amor que mis hijas han sabido hacerme sentir dentro, y en reconocimiento de cada niño desaparecido, a todos ellos: La Fe mueve montañas y se merecen volver con sus seres queridos... Ayúdenme a crear un mundo mejor.

Estamos en un momento de incertidumbre y caos en general. A mí me ha tocado muy fuerte, muy fuerte, pero sé que a muchos de ustedes también. La única manera de empezar a redirigir este mundo es a través de los actos diarios, de hacer lo que está en nuestra mano con conciencia. Poco a poco y con cariño. No esperando a que haya un cambio exterior de que mejoren las cosas sino un cambio interior en cada uno de nosotros para que se proyecte al exterior y así poco a poco empezar a cambiar el mundo.

Somos una nueva semilla que tiene que brotar fuerte, sana y con amor. Es lo que están demostrando con la búsqueda de Anna y Olivia, pensando que cada pequeña aportación de difusión haga más fácil su encuentro. Son los pequeños actos diarios lo que construyen todo.

En el día de hoy les pido que sonrían más, que valoren más la vida y las pequeñas cosas que nos traen la felicidad. Que miren a sus niños y den gracias por el regalo tan grande que les dio la vida, que lo aprecien. Gracias de todo corazón.