La Guardia Civil inició este sábado el registro del domicilio de Óscar, la última persona que vio a Esther López con vida. Él es uno de los investigados por el caso de la desaparición y muerte de la joven en Traspinedo (Valladolid).

El Equipo Central de Inspecciones Oculares busca la obtención de pruebas forenses que ayuden a que la investigación pueda seguir avanzando. Con este mismo objetivo, la Guardia Civil sigue entrevistando a vecinos de la localidad que puedan aportar datos que complementen la investigación, aunque no hay ningún cambio procesal en cuanto a las personas investigadas.

Por su parte, la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, ha asegurado que "no hay ninguna novedad procesal sobre los investigados". Barcones ha recordado que "se está registrando el domicilio de uno de los investigados" y ha indicado que "se va a seguir realizando este trabajo hasta que concluya".

En ese sentido, la delegada del Gobierno en Castilla y León ha remarcado que este es "un caso muy complejo" y ha subrayado que "lleva su tiempo la determinación de todas las pruebas necesarias". Por tanto, Barcones ha zanjado sus declaraciones sobre este tema dejando patente que "la investigación sigue su curso".

Fue el propio Óscar quien este viernes entregó las llaves de su vivienda a las autoridades, pero también se le han requerido las llaves de la vivienda de su exmujer y de sus dos negocios familiares en Valladolid.

En los últimos días, hemos conocido que los agentes hallaron una hendidura en la parte delantera del coche de Óscar, sobre quien se ha situado el foco de la investigación por varios motivos: "No fue a trabajar al día siguiente y no contestó a los WhatsApp hasta las 18:00 horas del día siguiente", explicó el reportero Leo Álvarez en Más Vale Tarde, a lo que añadió que el cadáver de Esther "fue colocado de forma respetuosa".

Además, entre las novedades sobre el caso también se encuentra el hecho de que el móvil de la joven fue hallado limpio y sin huellas dactilares, y que unas cámaras de seguridad habrían grabado a Óscar limpiando en profundidad su coche después de la desaparición de Esther López.

En Más Vale tarde, el alcalde de Traspinedo, Javier Fernández, reconoció que no se había vuelto a ver a Óscar desde que sucedieron los hechos. "Tampoco era una persona que estuviera a diario en el municipio porque tiene un chalet a las afueras y es más del tema del fin de semana y del veraneo", afirmó.

Fernández también valoró los avances "positivos" que está teniendo el caso, algo que hace que la familia "vea la luz al final del túnel". Así, el caso de Esther López parece encaminarse a su recta final, una investigación que sobrepasa los dos meses tras el hallazgo del cadáver de la joven el 5 de febrero.

Esther, de 35 años, desapareció el pasado 12 de enero y su cadáver fue hallado en una cuneta por un senderista el 5 de febrero en la localidad de residencia de la fallecida, Traspinedo (Valladolid). Antes de encontrar el cuerpo sin vida, se realizaron cuatro batidas por el pueblo, situado a unos 20 kilómetros de Valladolid, que concluyeron sin resultado, hasta que el paseante localizó el cadáver en la cuneta.

La autopsia refuerza la hipótesis del atropello

Los primeros resultados de la autopsia detectaron una luxación en la cadera y contusiones por todo el cuerpo, unos signos que apoyarían la tesis de que la joven sufrió golpes al ser atropellada.

Aunque según las fuentes consultadas por laSexta cuando se conocieron estos resultados, esas heridas no tuvieron porque provocarle la muerte inmediata. De haber sido socorrida en ese momento, Esther ahora podría estar viva.

Esta teoría del atropello siempre ha estado sobre la mesa. Las recreaciones de recorrido con frenada y sin ella que la Guardia Civil hizo el 8 de febrero. Con la hipótesis del atropello hay que conocer ahora cómo fue, y sobre todo si fue intencionado. Si fue así, las pruebas recogidas en la carretera donde apareció el cuerpo son claves.

Hasta el momento, se han seguido varias líneas e hipótesis posibles y en el que se han investigado a tres personas, dos de ellas, los amigos de la joven que pasaron con ella su última noche.