Aunque es infrecuente, también los niños pueden enfermar gravemente por COVID-19. Es el caso de Mateo, que llegó a estar ingresado en la UCI pediátrica del Hospital La Mancha Centro, en Alcázar de San Juan.

El pequeño forma parte de ese pequeño grupo de niños que han sufrido un contagio grave por coronavirus durante la pandemia. Sufrió una afectación pulmonar grave, "estuvo ingresado 10 días y posteriormente fue evolucionando bien, fue dado de alta y actualmente hace su vida normal", explica el doctor Ramón Garrido, jefe de Pediatría en el citado centro sanitario.

La mayoría de casos en niños no presentan sintomatología grave, pero el 70% de los niños ingresados por COVID-19 y sin patologías previas suelen presentar un tipo de sintomatología concreta: el síndrome inflamatorio multisistémico. "Una respuesta inflamatoria que afecta a diversos órganos", según explica el doctor Rafael González, de la UCI pediátrica del Gregorio Marañón de Madrid.

Precisamente este hospital ha creado un registro con el perfil del niño que requiere ingreso en la UCI pediátrica por esta patología, recavando los datos de 202 pacientes de 47 hospitales.

Así, han concluido que la afectación respiratoria "es mucho menos frecuente y que este cuadro inflamatorio multisistémico no suele tener expresión respiratoria", en palabras del doctor González.

Según el estudio, los niños ingresados pasan cuatro días hospitalizados de media, hay más niños que niñas (el 61,2 frente al 38,8%), la edad media es de 9,3 años y el peso medio, de 35 kilos. Un 74,3% no presenta patologías previas y el 70% desarrolló el síndrome inflamatorio multisistémico. La mortalidad, no obstante, es muy baja.

Un tipo de estudio que ayuda a entender mejor estos casos y a contabilizar historias como la de Mateo, que salía del hospital entre estos aplausos.