"En Navidades nos quedamos en casa", es la frase del ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras anunciar el acuerdo alcanzado con las comunidades autónomas sobre la Navidad, y ha recalcado que es "de obligado cumplimiento" sin que sea preciso publicarlo en el BOE.

"Se puede resumir en una frase: en Navidad nos quedamos en casa y evitamos todos los desplazamientos que no sean imprescindibles", ha dicho. "El horizonte es una incidencia acumulada de 25 casos por cada 100.000 habitantes. Hemos adoptado un acuerdo sobre las fiestas de navidad, amplio y consensuado".

El documento Adopción de Medidas de Salud Pública para el COVID-19 para la celebración de las fiestas navideñas, establece que los días 23 de diciembre y 6 de enero quedan limitados los movimientos entre comunidades autónomas, excepto en casos de agrupamiento familiar. Se exceptúa Canarias y Baleares que están trabajando en otro tipo de medidas.

"Los acuerdos están para cumplirse y apelamos a la responsabilidad acreditada de la ciudadanía española", ha dicho Illa, para destacar la necesidad de que los ciudadanos se queden en casa en Navidad con el fin de evitar nuevos contagios de coronavirus.

Ha avisado de que España se juega "mucho" en diciembre, respecto a la pandemia del coronavirus, y ha asegurado que tanto el Gobierno como las comunidades autónomas no han adoptado estas medidas "por gusto", sino porque "se tienen que tomar".

En Nochevieja, Nochebuena y Navidad quedarán restringidos los encuentros a 10 personas. El toque de queda se amplía a la una y media de la madrugada en todas las comunidades. "Vamos a evitar aglomeraciones en navidad. Se acuerda que las comunidades limiten todo tipo de actos que impliquen aglomeraciones. Nada de comer y beber en la vía pública", ha pedido Illa.

¿Qué dicen los expertos? La mayor encuesta, en laSexta

Los que más saben sobre la pandemia también celebrarán las fiestas de Navidad, aunque no será de la misma manera que otros años. laSexta ha preguntado a 200 médicos, enfermeras, epidemiólogos, especialistas en salud pública e investigadores sobre cómo pasarán estas fiestas, con quién se reunirán y qué medidas de seguridad tomarán para minimizar los riesgos de contagio.

Entre los expertos que han respondido se encuentran algunos de los especialistas de referencia en temas de COVID-19, como el profesor José Martínez Olmos, el epidemiólogo Quique Bassat o el doctor José Félix Hoyo, presidente de Médicos del Mundo.

Pero también contamos con multitud de trabajadores de la sanidad que conviven el día a día de la pandemia y los riesgos que comporta su profesión. Desde médicos de atención primaria a celadores, pasando por auxiliares de enfermería de UCI, les hemos preguntado cómo se las arreglarán para poder disfrutar de estas fechas en este año tan atípico, pero también cómo se sienten al respecto: no será una sorpresa si decimos que predomina la angustia ante la posibilidad del contagio, o la tristeza de no poder estar con los suyos.

La resignación de unas Navidades más solitarias

Tan atípicas son estas fiestas que la mayoría de los encuestados, un 82%, ha decidido no desplazarse fuera de su lugar de residencia aunque lo permita la normativa, y tampoco verán a familiares fuera de entorno habitual, como puedes ver en el gráfico siguiente.

Pero todo este debate sobre la gestión de las Navidades es algo que incluso molesta a algunos de estos profesionales, teniendo en cuenta la gravedad de la situación. España acumula más de 45.500 muertes por COVID-19 desde el inicio de la pandemia, y por eso el virólogo José Antonio López Guerrero considera "una frivolidad pensar en estos detalles" .

Las cenas, solos o convivientes

Muchos de los profesionales y expertos encuestados animan a todo el mundo a "aguantar" y hacer un último "esfuerzo" estas Navidades para no encontrarnos en enero con una tercera ola. No obstante, otros denotan un fuerte desánimo por todos estos meses de aislamiento, obligados por su profesión, y acusan la necesidad de reunirse con sus familiares.

Por eso, en las comidas y cenas más importantes de la Navidad son unos cuantos más los que saldrán de su entorno habitual: el 70% cenará o comerá en los días señalados solo o únicamente con convivientes, y el 30% restante lo hará con convivientes y otras personas.

Eso sí, en el caso de los que ampliarán un poco más su círculo, el 88% asegura que no será más de un grupo de convivientes. Es decir, que no irán más allá de cenar con padres, hijos no convivientes o algún hermano o hermana.

Además de las propias restricciones que cada uno se aplicará, habrá que atender al máximo de comensales permitido por las autoridades. Las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad han llegado a un acuerdo del plan de Navidad en el Consejo Interterritorial que se vota este miércoles. Podremos ser diez personas como máximo en las cenas y comidas del 24-25 y el 31-1, y los niños sí entrarán en ese cómputo finalmente.

"Estamos convencidos de que es más importante vernos la siguientes navidades que estas, y como desde hace meses nos haremos muchas videollamadas"

Salvado Peiró, investigador

Sin los familiares que viven en residencias

Los mayores han sido los más vulnerables y afectados por la pandemia, y aunque la situación ha mejorado con respecto a la primera ola, siguen siendo la franja de edad con mayor mortalidad. Por eso, y seguramente con mucho pesar, casi todos los que tienen algún familiar en residencias han decidido también que no les llevarán a casa durante estas fiestas.

La realidad es que la mayor preocupación de muchos de los encuestados son los mayores, por eso han renunciado a pasar estas fiestas juntos. Será duro, pero una forma de llevarlo mejor es fijarse un objetivo a largo plazo, como propone el investigador en farmacoepidemiología Salvador Peiró, uno de nuestros expertos de referencia: "En mi familia todos estamos convencidos de que es más importante vernos la siguientes navidades que estas, y como desde hace meses nos haremos muchas videollamadas".