La mujer de 31 años ingresada en la UCI después de que su expareja le asestara cinco puñaladas en una calle de la localidad alicantina de Guardamar del Segura pudo salvar la vida porque en plena agresión se rompió el cuchillo que estaba utilizando el atacante, con una hoja de 16 centímetros.
Fuentes del caso citadas por la agencia Efe apuntan que esta es la principal hipótesis que barajan los investigadores de la Guardia Civil en torno al crimen perpetrado por el hombre, de 42 años, que minutos después de la agresión machista fue detenido en un polígono industrial de la localidad cuando intentaba huir.
Un juez de Torrevieja decretó este jueves su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza por un delito de homicidio o asesinato en grado de tentativa, al tiempo que dictó una orden de protección a favor de la víctima que impide al investigado acercarse o comunicarse con ella por cualquier medio.
Más Noticias
- Nacho Cano se refiere a la Policía como "los chulos de Marlaska" y los califica de "paletos y macarras"
- Marruecos blinda su frontera con Ceuta ante un llamamiento en redes sociales para que sus ciudadanos lleguen a nado a la ciudad
- Trabajar en un crucero, una opción laboral "de oportunidades" y "sin paro": esta es la formación básica que hay que tener
- "Más de 5.700 euros por destinos internacionales y 2.200 euros por turismo nacional": el precio medio de la luna de miel
- La Laguna (Tenerife) bate el récord Guinness del baile tradicional más multitudinario del mundo
La agresión del hombre -de nacionalidad colombiana, al igual que su víctima- se produjo poco antes de las 18:00 horas del martes en la calle Jorge Juan de Guardamar, localidad a la que la mujer se había trasladado una semana antes desde Elche para un nuevo trabajo cuidando mayores con el objetivo de "rehacer" su vida, según indicó a Efe el alcalde de la localidad, José Luis Sáez.
Durante su obra 'Malinche'
Nacho Cano se refiere a la Policía como "los chulos de Marlaska" y los califica de "paletos y macarras"
El artista ha cargado contra la Policía, mientras continúa su investigación por contratar irregularmente a becarios mexicanos, calificándolos como "los chulos de Marlaska" que son "paletos y macarras".