La pandemia deja ya más de 89.000 muertes en Argentina, país donde el coronavirus ha acabado, en cuestión de tres semanas, con la vida de un niño de tan solo 10 años, la de su madre y su abuela.

Esta tragedia familiar ocurrió en Rosario, donde el menor, Valentino, falleció por COVID-19 en el hospital el pasado viernes, según informa el diario 'Clarín', que apunta que el niño sufría de broncoespasmo.

La madre del pequeño, de 32 años, había fallecido tan solo dos semanas antes, también por coronavirus, mientras que dos días después de su defunción moría también su propia madre -la abuela del niño-, de acuerdo con el citado medio argentino.

Un drama que se conoce en un momento en que el país latinoamericano suma 89.043 fallecimientos por COVID-19, según datos de este domingo, jornada en la que se notificaron 301 defunciones más. Ese día, las autoridades sanitarias notificaron 10.395 nuevos casos, con lo que el número total de positivos desde el inicio de la crisis sanitaria asciende a 4.268.789.

El país ha atravesado desde abril un vertiginoso aumento de los contagios y una creciente ocupación de camas de Cuidados Intensivos, lo que propició un endurecimiento de las restricciones en casi toda Argentina, medidas que se han flexibilizado desde el pasado día 12.

Allí, la segunda ola de la pandemia ha disparado las muertes en las últimas semanas, en las que se han registrado ha registrado niveles récord de casos diarios (41.080, el pasado 27 de mayo), de muertes (744, el 18 de mayo) y de ocupación de UCI (7.969 personas el 14 de junio).