Rubén Pérez de Ayala, el sacerdote herido en la explosión de la calle Toledo de Madrid, ha fallecido esta madrugada en el Hospital de la Paz. De este modo, se eleva a cuatro el número de víctimas mortales del siniestro, tal y como han indicado fuentes sanitarias.

Según ha informado la propia Archidiócesis en su cuenta de Twitter, el sacerdote de 36 años ha fallecido a las 1:42 horas de la madrugada de este jueves, después de haber sido trasladado al centro hospitalario por quemaduras de gravedad. Su propio hermano Pablo, también sacerdote diocesano, le dio la extremaunción.

Pérez Ayala fue ordenado sacerdote por el arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, el pasado mes de junio tras formarse en el seminario Redemptoris Mater de Madrid. La parroquia de Virgen de la Paloma, según ha apuntado la institución, fue su primer destino como sacerdote.

 

Balance de heridos: diez personas afectadas

La explosión ha dejado hasta el momento un total de 4 fallecidos. Dos de ellos son transeúntes que pasaban por la calle en el momento de la explosión, mientras que los otros dos han sido el electricista feligrés, que acudió a revisar la caldera, y el sacerdote.

Hay una decena de heridos. Según informaba la parroquia ayer por la tarde, dos de los sacerdotes presentes están bien. Dos de los heridos siguen en el hospital, mientras que dos agentes de la policía nacional han sido heridos leves.