Un paciente que llevaba ocho años ingresado en el Hospital de La Seu d'Urgell, del que se negaba a marcharse a pesar de contar con el alta médica, falleció el pasado mes de julio, según ha avanzado el diario local 'Segre'.

De acuerdo con el citado medio, el hombre murió a mediados del mes pasado a causa de una neumonía que se complicó por las patologías que padecía y ahora el centro sanitario, que le llevó ante los tribunales, reclamará una deuda de entre 25.000 y 30.000 euros por el coste de su estancia, que la familia rechaza.

'TV3' se hizo eco de la historia de este vecino de Peramola, Antonio Mas, el pasado mes de marzo, cuando este tenía 79 años. Según la cadena pública catalana, el hombre ingresó hace ocho años por una patología vascular asociada a la diabetes que le provocó la amputación de ambas piernas.

Hace dos años, los médicos le dieron el alta médica, pero Mas rechazaba abandonar el hospital e irse a una residencia, puesto que pagar la plaza le costaría más de lo que pagaba en el hospital. Aunque el juez dio la razón al centro, el paciente presentó un recurso. "Ya hablaremos, si marcharé, o me sacarán dentro de una bolsa de plástico", aseveraba en aquella entrevista en la televisión catalana.