Un niño de dos años murió el pasado jueves en la ciudad portuguesa de Lisboa después de que, presuntamente, su madre lo dejara encerrado sin querer en un coche durante siete horas. Así lo ha apuntado el medio portugués 'Observador', que ha informado de que el Ministerio Público del país ya ha puesto en marcha una investigación para esclarecer los hechos en torno al fallecimiento del menor.

Todo ocurrió, según fuentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) a las que ha accedido el citado medio portugués, a primera hora de la mañana del jueves. La madre dejó en el interior del vehículo a la víctima para llevar a sus otros dos hijos, más mayores, al colegio. No obstante, se habría olvidado de la pequeña, que no fue rescatada del interior del coche hasta las 16:30 horas.

Es decir, que el niño pasó más de siete horas en el interior del coche; según 'Observador', durante "el período más caluroso del día". Al darse cuenta, la familia se apresuró a alertar de los sucedido a las autoridades, y hasta el lugar de los hechos se habrían trasladado, según ha detallado la cadena de televisión portuguesa 'CMTV', agentes de la Polícia de Segurança Pública (PSP) y agentes del Instituto Nacional de Emergência Médica (INEM).

La víctima fue hallada en un estado de parada cardiorrespiratoria por sus padres, y aunque se intentó salvar la vida de la menor efectuando maniobras de reanimación en reiteradas ocasiones, habría acabado falleciendo antes de llegar al Hospital de Santa María, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida. Los padres están recibiendo atención psicológica por lo sucedido.