El futuro de los combustibles tendrá que ser sostenible sí o sí para poder alcanzar los objetivos climáticos comprometidos por los países, y gases como el biometano o el hidrógeno se perfilan como las alternativas más claras. En ello se están empleando más de un centenar de empresas que participan estos días en el Green Gas Mobility, el primer gran evento profesional online dedicado a las posibilidades que ofrecen los gases renovables como combustibles.

Aunque se hable de futuro, el hidrógeno en turismos ya es una realidad en la casa Toyota, que lanzó su modelo Mirai en 2014, convirtiéndose en el primer vehículo eléctrico de pila de combustible de hidrógeno fabricado en serie en el mundo. Pero todavía quedan muchos retos por acometer para que esta tecnología se haga accesible al público general. Sobre ese tema han debatido en una de las mesas redondas celebradas en la cumbre líderes empresariales de algunas de las empresas que están apostando por el desarrollo del también conocido como H2.

Miguel Carsi, presidente y CEO de Toyota España, que participa en la feria, ha mostrado su convicción que es la tecnología "con más futuro para la movilidad sostenible", porque el hidrógeno verde no solo no emite gases contaminantes, sino que además "limpia el aire". Esto último se debe a que los vehículos de H2 utilizan oxígeno para generar energía eléctrica, además de agua, el único residuo sobrante en el proceso de combustión.

España quiere seguir los pasos de países como Japón o Alemania, que ya tienen flotas de vehículos de hidrógeno circulando por las calles, pero carece aún de una infraestructura que permita aterrizar definitivamente al hidrógeno, según ha señalado Carsi.

La cuestión logística es uno de los principales retos por alcanzar, y en ese sentido se debe apostar por el desarrollo de la red de suministro, como ha destacado en la mesa redonda Miguel Mayrata, director de diversificación de negocio de la distribuidora de gas Redexis. El debate ha estado moderado por Sergio Piccione, ex subdirector del diario El Mundo y referente en el mundo de la comunicación del motor.

Madrid dará pronto un pequeño paso en la distribución de H2 y contará por fin con la primera hidrogenera, una estación de servicio con hidrógeno en la que repostará una flota de 12 Toyotas Mirai. El presidente de Toyota ha explicado que esperan que esta estación de servicio esté disponible antes de final de año.

Otro de los participantes en la mesa ha sido Pablo Cebrián, vicepresidente de Desarrollo e Ingeniería de Producto en Iveco, quien augura para este combustible el mejor de los escenarios. En su opinión, la pila de hidrógeno es "probablemente la única tecnología que se ve con clara viabilidad para conseguir el escenario de tener un transporte que no contamine nada en 2050"; incluso, ha insistido, "para conseguir el objetivo de 2025 ya contribuiría de forma significativa". Iveco y Nikola Motors están desarrollando un camión de hidrógeno que llegará al mercado en 2023.

Otro de los desafíos que afronta el desarrollo de esta tecnología en España, y que se ha debatido en la mesa, es el precio y la producción del hidrógeno. En este sentido, el líder de Toyota España aboga porque España apueste por su fabricación: "Siempre hemos sido deficitarios de energía, tenemos la oportunidad de ser productores de energía limpia", ha declarado, añadiendo además otra ventaja, la inversión y puestos de trabajo que generaría esta industria.

El hidrógeno no solo está llegando a vehículos de transporte por carretera. Esta semana hemos conocido además que la empresa ferroviaria española Talgo ha presentado una propuesta de sistema de propulsión de hidrógeno para trenes. La compañía ha anunciado que a finales de 2021 se realizarán las primeras pruebas de validación en vía en la localidad de Don Benito (Badajoz).

Un encuentro 100% virtual

La cumbre, 100% virtual a causa de la pandemia, ha organizado más de 30 actos entre conferencias y mesas redondas celebradas el 22, 23 y 24 de septiembre. En su arranque del pasado martes ha participado la ministra de Industria, Reyes Maroto, quien ha destacado la importancia de la colaboración público-privada y la neutralidad tecnológica como claves para lograr la reducción de emisiones en el transporte.

En su intervención, la ministra ha reseñado el futuro prometedor del hidrógeno en el transporte. También ha participado este miércoles la secretaria general de Transportes y Movilidad, María José Rallo, en una charla sobre la nueva Ley de Movilidad Sostenible que el Gobierno central quiere presentar a finales de este año.

La Green Gas Mobility está organizado por Gasnam, asociación que fomenta el uso del gas natural y renovable -biometano e hidrógeno- como combustible para el transporte terrestre y marítimo en España y Portugal. Entre sus 135 socios de múltiples sectores (energía, automoción, ingeniería o transporte, entre otros) se encuentran importantes empresas como Repsol, Naturgy, Toyota, IVECO, ALSA o diferentes autoridades portuarias, entre otras.

Biometano, el combustible que ya es una realidad

En la Green Gas se han dado a conocer también nuevas iniciativas en torno a otros gases renovables, como el biogás de metano. El uso de biogás en el transporte municipal es ya una realidad en muchas grandes ciudades, como demuestra la experiencia de años de la ciudad de París, o la más reciente de la ciudad Bristol (Reino Unido).

Pero en España también tenemos ejemplos, como la flota de biobuses urbanos de metano de la comarca de Pamplona, un proyecto que se puso en marcha en 2017 y que pretende ampliarse a todos los camiones de recogidas de residuos de la Mancomunidad. El biometano es un tipo de gas renovable generado a partir de residuos urbanos y que no emite CO2 a la atmósfera.

En este sentido, David Campión, presidente de la mancomunidad de la Comarca de Pamplona, ha explicado la nueva apuesta, que pasa por tener mover una flota de 100 autobuses y 113 vehículos de recogida de basuras. El objetivo es que la Comarca sea neutra en carbono en 2030.