Estaba claro desde el fin del confinamiento que la pandemia de la COVID-19 iba a cambiar la manera de disfrutar del verano y las vacaciones. Se nos recomendó viajar a lugares no muy lejanos, a intentar disfrutar de espacios abiertos, a mantener escrupulosas medidas de higiene y a evitar las masificaciones, tanto durante nuestros desplazamientos como en el propio destino.

Al configurar nuestras vacaciones con estos criterios, muchos se encontraron, de manera poco menos que inconsciente, frente a un concepto que hasta ahora ni siquiera contemplaban: el ecoturismo. Y esa nueva forma de viajar ha desvelado un país fascinante, repleto de zonas rurales y parajes naturales, un entorno que invita a disfrutar con respeto y unos vecinos a los que debemos cuidar y proteger.

El ecoturismo es una práctica que ha crecido de manera constante en la última década. Así lo demuestra el nacimiento de iniciativas como el Centro Español de Turismo Responsable o SoyEcoturista, que aportan toda su experiencia y conocimientos para que podamos disfrutar de la riqueza y diversidad de España, uno de los destinos turísticos favoritos de todos los viajeros del mundo. Te proponemos cinco planes para disfrutar la recta final de este verano tan atípico de norte a sur, de este a oeste y en el interior peninsular.

1. Geoparque de la Costa Vasca (Guipúzcoa)

Es uno de los 120 geoparques reconocidos como tal por la UNESCO en todo el mundo. Ubicado en la costa oeste guipuzcoana, entre las localidades de Deba, Zumaia y Mutriku, cuenta con espectaculares acantilados y cuevas (la de Ekain, en Deba, fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2008), dignas de una visita. La gastronomía de la zona, la hospitalidad de sus gentes y la belleza de las tres localidades mencionadas, así como de sus alrededores son un argumento turístico imbatible. Puedes encontrar aquí más información sobre el Geoparque de la Costa Vasca.

2. Delta del Ebro (Tarragona)

Verdadero paraíso del cicloturismo, por la cantidad y calidad de rutas disponibles, el Delta del Ebro es un parque natural con más de 320 km2 de superficie donde la variedad paisajística y la riqueza biológica se presentan como un verdadero festival para los sentidos. Desde paseos a pie, a caballo o en bici por La Balsa de Les Olles, el Garxal, L'Encanyissada o La Tancada hasta rutas en canoa por el río Migjorn o la isla de Buda, este riquísimo paraje tarraconense es una de las opciones más apetecibles en la costa nororiental de la Península Ibérica.

3. Ruta de los Pantanos (Palencia)

La Montaña Palentina es un paraíso para los amantes de la naturaleza que buscan huir de lugares masificados sin tener que renunciar al disfrute de parajes increíbles. En los casi 60 kilómetros que separan Velilla del Río Carrión de Cervera de Pisuerga por la Ruta de los Pantanos el disfrute no cesa, entre los paisajes montañosos del inicio, en el entorno de Cardaño de Abajo (donde están ubicados los picos del Espigüete y Curavacas, entre otros), o los embalses de Compuerto, Camporredondo o Ruesga. La sinuosa carretera apenas da tregua al conductor, pero son muchas las tentaciones de parar a disfrutar de parajes espectaculares, como el mirador de Alba de los Cardaños o de coquetos pueblecitos como Santibañez de Resoba o Ventanilla. Es uno de los escasos refugios actuales del oso pardo cantábrico.

4. Campana de Oropesa (Toledo)

En el extremo occidental de la provincia de Toledo, muy cerca de la comunidad extremeña, nos encontramos con la comarca de la Campana de Oropesa y las Cuatro Villas. Está ubicada entre la sierra de Gredos y el valle del Tajo y en ella podemos visitar numerosos pueblos cargados de historia y atractivos, como Lagartera. No debemos pasar por alto el Museo Etnográfico de Navalcán o su embalse o los encinares y dehesas de Oropesa y La Corchela. Un buen plan en la zona es acercarse al Centro Águilas de Fuente Empedrada, donde podremos conocer todo lo que rodea a las muchas especies y subespecies de estas fascinantes aves.

5. Doñana (Huelva)

En el extremo occidental de Andalucía, justo en la confluencia del Atlántico y el Mediterráneo se encuentra el Espacio Natural de Doñana, que abarca a las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. Se trata de una de las joyas naturales de nuestro país, Reserva de la Biosfera, Patrimonio de la Humanidad y uno de los paraísos para los amantes de la observación de aves. Cuenta con la certificación de la Carta Europea de Turismo Sostenible, por el compromiso logrado entre naturaleza, ocio, descanso, diversión, relax y ciencia. Si necesitas más información, en Doñana Destino.