El móvil de Esther López, la joven que fue hallada muerta en Traspinedo (Valladolid), registró su última conexión en la vivienda de Óscar, el último amigo que la vio con vida.

Así lo ha confirmado el Grupo de Apoyo Técnico Operativo (GATO) de la Guardia Civil, que ha estado presente en los registros que se han registrado en su casa.

Además, el teléfono emitió una señal a las 03:30 horas en la vivienda de Óscar. Precisamente, el joven dijo que la dejó a esa misma hora en un cruce con el coche.

Durante esta inspección, que ha durado tres días, los perros expertos en restos biológicos han marcado varios puntos en la casa. En concreto, lo han hecho en la zona de los vestuarios de la piscina. Ahora, las muestras tienen que enviarse a un laboratorio de Madrid para analizar a qué corresponden.

Óscar se encuentra en libertad y los agentes todavía no han hallado pruebas definitivas sobre su implicación en la muerte de la joven. Sin embargo, las versiones que ha dado ante la Guardia Civil no cuadran. En este sentido, los agentes tienen dudas porque ha dado diferentes explicaciones sobre el camino que tomó para ir a su casa o sobre lo que hicieron en la noche de la desaparición.

Pero el foco no solo está puesto en su casa, también el vehículo de Óscar se sigue analizando exhaustivamente. En el interior se ha encontrado ADN de Esther, aunque este hallazgo no es concluyente. También hay dudas en torno a la hendidura en el frontal del vehículo y sobre el hecho de que el joven haya lavado varias veces el coche a conciencia.

A todo esto, se suma que el día después de la desaparición de Esther, Óscar no abrió su negocio pese a que era día laborable; tampoco contestó a ningún WhatsApp hasta las 18:00 horas.

Lo que sí es cierto es que está colaborando con la investigación y ha puesto a disposición de los agentes las llaves de todas sus propiedades para que analicen lo que consideren.