Los bomberos han dado por controlado en la mañana de este viernes el incendio que desde primera hora de la tarde del jueves afectaba a la Pobla de Massaluca, municipio de Tarragona. En plena ola de calor, el fuego ha quemado más de 70 hectáreas, de las cuales más de 60 corresponden a un espacio natural protegido.

A primera hora de la mañana, los bomberos anunciaban que el incendio estaba controlado, aunque indicaron que mantendrían un dispositivo que incluiría 11 camiones de agua y cinco vehículos ligeros de coordinación y mando, así como un helicóptero que se mantendría disponible por si fuera necesaria su actuación.

 

La víspera, los Mossos d'Esquadra se habían visto obligados a desalojar un camping por la cercanía de las llamas. Así, fueron evacuadas cerca de una treintena de personas, que ya han podido volver.

Con el fuego tan cerca, muchos tuvieron que salir con lo puesto, sin tiempo a recoger sus pertenencias. Es lo que le sucedió a Antonio, una de las personas que se encontraba en el camping y con quien ha hablado laSexta: "Se ha quedado todo porque hemos salido corriendo, las llamas estaban a 50 metros y lo devoraban todo". Lo mismo le ocurrió a Eric, que recogió a sus tres hijos y salieron corriendo: "Tal y como estábamos en el bungalow hemos venido", relataba.

Todos ellos fueron trasladados al polideportivo de Faió, municipio de Zaragoza. Allí, las autoridades habilitaron un espacio para que los que se encontraban en dicho camping pudieran pasar la noche. "Estamos colaborando en las labores de rescate con aprovisionamiento de agua y de alimentos, y ayudando a los bomberos a repostar", explicaba Roberto Cadistina, alcalde de Faió.

La tormenta seca y los truenos eran el principal enemigo de las dotaciones a la hora de sofocar las llamas. A este difícil escenario se sumaban además los 32 grados de temperatura que marcaban los termómetros. Si a eso se le añadía el viento y la baja humedad relativa a este enclave, el cóctel no era bueno. Además, el incendio estaba localizado en una zona de barrancos de difícil acceso.

No obstante, los bomberos se mostraban "optimistas" con la evolución y esperaban poderlo dar por controlado este viernes por la mañana. Así lo indicaba el jefe de bomberos en las Terres de l'Ebre, Ricard Expósito, que precisó que en el operativo han trabajado un total de 115 bomberos catalanes y 28 efectivos del Gobierno de Aragón, además de 14 medios aéreos catalanes, tres aragoneses y dos hidroaviones del Ministerio de Transición Ecológica del Gobierno.

Expósito ha explicado que el potencial del incendio era de 450 hectáreas en caso de que sobrepasara el río Matarraña, llegando a tierras aragonesas, por lo que ha mostrado satisfacción y agradecimiento por el conjunto del trabajo realizado. El incendio además obligó a cortar los accesos a la zona por algunas carreteras y a suspender la circulación de trenes en la zona.