Los menores de 11 años que se infecten de COVID-19 después de la primera vacuna tendrán que recibir la segunda dosis a partir de las ocho semanas tras el diagnóstico de la infección.

En cambio, si contrajeron el virus antes de ser vacunados por primera vez solo se les inoculará una dosis del suero a partir de las ocho semanas.

Así lo ha determinado hoy la Comisión de Salud Pública, que además ha recomendado ahora que las personas de 12 años que hayan superado el COVID reciban la tercera dosis a partir de los cinco meses.

En un documento fechado a 23 de diciembre de 2021 el Ministerio de Sanidad establecía que los menores diagnosticados de coronavirus después de la primera dosis podían recibir la segunda cuatro semanas después de la infección. Lo mismo ocurría en el caso de que hubieran contraído el virus antes de vacunarse. Unos plazos que ahora establecen en ocho semanas.

El criterio para los menores que no se hayan contagiado sigue igual. Como recoge el ministerio en un documento, los niños deben recibir dos dosis de Pfizer de 10 μg/dosis con un periodo de tiempo de ocho semanas.

En caso de los niños inmunodeprimidos o en tratamiento inmunosupresor, que pueden tener una respuesta inferior a la población general tras la pauta convencional, se recomienda la administración de una dosis adicional de la vacuna con una separación de al menos 8 semanas tras la segunda administración.

A 25 de enero, según los datos del último balance publicado por Sanidad, un 53% de los menores de 11 años ha recibido al menos una dosis contra el coronavirus. Un total de 1.750.737 niños ya tienen un suero de esta vacuna.