La Comunidad y los Ayuntamientos de Madrid se han puesto en alerta ante la llegada de una nueva borrasca. Este temporal preocupa, y no por sus intensas lluvias, sino por la situación en la que se encuentran muchas calles de la región y la capital tras la nevada histórica que trajo la borrasca Filomena.

La subida de temperaturas que experimentaremos en los próximos días, las precipitaciones en forma de lluvia y la presencia de kilos de basura y de nieve congelada en las calles harán una combinación perfecta para favorecer el riesgo de inundaciones, desprendimientos y desbordamientos.

Ante esta previsión meteorológica, desde el Canal de Isabel II -dependiente de la Comunidad de Madrid- han instado a todos los municipios a mantener "limpia y despejada su red de alcantarillados" para favorecer la circulación del agua tras el deshielo y "evitar que se taponen las entradas a la red".

A esta petición se ha sumado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que ha recordado que es importante la limpieza de las infraestructuras de desagüe para evitar inundaciones en zonas fluviales, bajos de edificios, garajes y túneles.

La Comunidad de Madrid ha destinado 40 brigadas del Canal de Isabel II para colaborar con 56 municipios en la revisión de puntos críticos de sus redes de alcantarillado y el estado de los imbornales. Si bien, la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, ha recordado que la limpieza de la vía pública es competencia municipal, subrayando que "la obligación de la empresa pública es la de realizar de forma ordinaria tareas de limpieza e inspecciones periódicas de la red municipal conforme a una programación previa".

Advierten del riesgo de inundación que hay en bajos de edificios, garajes, túneles y zonas fluviales

Y es que desde la agencia meteorológica prevén la llegada de una borrasca que, a partir de este martes, cambiará el patrón meteorológico radicalmente. Traerá un deshielo acelerado debido a las lluvias, la subida de temperaturas y las fuertes rachas de viento en muchas zonas.

Estas lluvias, según la previsión, no serán muy intensas pero la situación se verá complicada por la presencia de montones de nieve congelada en las calles, kilos de basura -que todavía no se han retirado por los problemas de movilidad-, ramas de árboles que cayeron durante el anterior temporal, entre otros residuos.

Si todo esto no se retira de las calles, la lluvia podría arrastrarlo todo hacia el sistema de alcantarillado -ya saturado por la nevada que cayó después de Reyes. Las consecuencias podrían ser muy negativas para las infraestructuras madrileñas, provocando inundaciones en carreteras, estaciones de Metro, bajos de edificios, garajes, instalaciones deportivas y garajes.

Madrid despliega 320 operarios y 20 máquinas

El delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, Francisco de Borja Carabante, ha anunciado que el consistorio ha desplegado un equipo de 320 personas y 20 máquinas que "ya están retirando los obstáculos" que ha dejado la borrasca Filomena.

Asimismo, el Ayuntamiento ha establecido un mapa de riesgo que recoge "404 puntos críticos en Madrid, donde siempre hay embalsamientos". Estos puntos "sensibles" están en todos los distritos, aunque "donde más hay es en Chamartín y Moncloa".

Este equipo ya está trabajando para limpiar todos los sumideros y retirar "las ramas de árbol, los carteles y todos los obstáculos" que cayeron durante la borrasca Filomena. A partir del miércoles, el Gobierno municipal desplegará también el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) "con bombas de achiques de agua".