Todos los profesionales sanitarios sabían que la situación a mediados de marzo comenzaba a ser crítica. Los hospitales se colapsaban y los profesionales tenían que tomar decisiones, aunque no asistieran a charlas como la recientemente conocida en un hospital de Parla.

"Había un pico asistencial enorme, el sistema estaba colapsado. Las llamadas las centralitas y a los centros coordinadores estaban colapsadas y no había sitio para atender a todos los pacientes de la forma adecuada", ha explicado la médica del SUMMA Raquel Rodíguez.

Según Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS, "se ha tenido que aplicar una medicina de guerra, de catástrofe". Por eso no quieren que el vídeo de un sanitario dando directrices de atención criminalice a los médicos.

"El responsable último no es el profesional, es un sistema que ha quedado pequeña ante una gran crisis", ha explicado.

Desde los sindicatos afirman que avisaron a la Comunidad de que había que medicalizar residencias. Fernando Hontangas, responsable de Sanidad del CSIF, ha afirmado que "en ningún caso la situación ha sido responsabilidad de ningún profesional médico" y que en todo momento advirtieron a Madrid de que no poder atender a todos los pacientes era algo grave.

Consideran que en aquel momento el sistema colapsó y ellos lo dieron todo, y defienden a todos aquellos médicos que tuvieron que llevar las riendas en un momento tan complicado.