El incendio de Bejís sigue sin dar un respiro. En la noche de este jueves las llamas han tenido una evolución lenta, pero en la zona de la Cueva Santa de Altura y en la parte sureste el fuego ha sido más virulento y ya se expande en todos los sectores del perímetro.

Aunque la lluvia caída en la madrugada del miércoles al jueves en el entorno del incendio forestal de Bejís (Castellón) consiguió reducir la llama hasta casi desaparecer en todo el perímetro, el viento volvió a complicar la situación -especialmente en el flanco sur-. El fuego ha calcinado ya unas 19.000 hectáreas y es el peor incendio registrado en una década en la Comunidad Valenciana.

Explicaba en Al Rojo Vivo los cambios en la situación del incendio Raúl Gil, director adjunto del puesto de mando avanzado desde Bejís. "Por la noche ha llovido y nos ha facilitado que la llama decreciera. Pero ni mucho menos es una situación de vitoria", advirtió. Según indicó, la carga de combustible es muy alta y el perímetro está muy caliente. Sumado al viento que sopla con cierta intensidad, hace que haya un "riesgo potencial muy patente de que se extienda" y "reproducciones muy virulentas".

Las fuertes rachas de viento de este jueves, de hasta 50 kilómetros por hora, han reavivado algunos puntos calientes. El flanco sur está muy próximo al Paraje Natural de la Cueva Santa, a las puertas del Parque Natural de la Sierra Calderona, un espacio de gran valor ecológico donde las llamas avanzan con virulencia.

En cuanto a la situación de los más de 1.500 vecinos evacuados, el president ha querido tranquilizarlos confirmando que la seguridad de sus viviendas está "garantizada". "No podemos hablar de retorno hacia la noche porque no sería prudente, pero los pueblos están protegidos", ha insistido.

Varios heridos en la lucha contra el fuego

Tres bomberos sufrieron quemaduras cuando participaban en la extinción de este incendio y al menos otras once personas, tres de ellas graves, han resultado heridas cuando se bajaban de un tren de la línea Sagunto-Caudiel-Teruel-Zaragoza cuyo trazado discurría próximo a la zona siniestrada.

La "volatilidad de los vientos" ha sido la circunstancia (sumada a la falta de humedad) que ha complicado mucho las labores de extinción. Los bomberos han vivido momentos de mucha tensión, algunos han quedado registrados en vídeo, como el que se puede ver a continuación en el que un cambio de viento sorprende a los efectivos que tienen que huir corriendo de la zona en la que estaban trabajando.

Pánico en el tren

En la tarde de este martes un tren de la línea Sagunto-Caudiel-Teruel-Zaragoza se vio obligado a detener la marcha por la proximidad del fuego con la intención de regresar a Caudiel. Entre el momento de la parada y el retroceso, algunos viajeros, asustados, decidieron dejar el convoy y salieron de sus vagones. Incluso hubo quienes llegaron a romper las ventanas para salir y una decena de ellos resultaron heridos, cuatro de ellos por quemaduras.

La maquinista pidió a los viajeros que no bajaran del tren y se cambió con rapidez a la cabina trasera para hacer el retroceso a Caudiel, lo que evitó que se registraran más daños personales, ya que los pasajeros que permanecieron en el interior no han resultado heridos, han detallado las mismas fuentes.