El extraordinario episodio de calima debido a una masa de polvo sahariano en la atmósfera -que entró a últimas horas del lunes por el sureste peninsular y fue este martes extendiéndose por el centro y hasta el noroeste- experimentará este miércoles sus últimas horas debido al debilitamiento de la borrasca Celia, impulsora de la intrusión de las partículas desérticas. Así lo prevé el Centro Regional de Polvo de Barcelona (BDRC, por sus siglas en inglés), perteneciente a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y gestionado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y el Barcelona Supercomputing Center (BSC).

La masa procedente del desierto del Sáhara, que ha cubierto de polvo calles, carreteras, vehículos y demás mobiliario en amplias zonas de la península, se extiende este miércoles por el mar Cantábrico y Francia hasta llegar a Países Bajos y el oeste de Alemania. Además, según el Índice Nacional de Calidad del Aire, gestionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la calidad del aire será hoy desfavorable o muy desfavorable en zonas del sureste, el centro y el noroeste peninsular debido a altos niveles de partículas finas (PM10).

Situación de afectación en España por el nivel de partículas que cubre el territorio

De hecho, a pesar de que a estas horas mejora la calidad del aire con respecto al día anterior, cuando se alcanzó el pico máximo, seguimos a la cabeza a nivel mundial en este aspecto, como se puede ver en la imagen que sigue a estas líneas. De momento, quedan todavía unas horas para superar esta fase. Se prevé que a lo largo de la tarde y noche de este miércoles la calidad mejore mucho gracias a las lluvias, pero esta situación ya ha ocasionado una catástrofe de cara a las tareas de limpieza.

Es lo que han vivido ya territorios como Almería y Murcia, donde las lluvias y el barro han tornado en marrón el manto anaranjado provocado horas antes por los efectos de la calima. Tras cubrir de ese polvo sahariano estos y otros territorios de la Península, el barro mezclado con las precipitaciones se vuelve ahora la principal preocupación, pues sigue provocando problemas de visibilidad y genera serias dificultades en el tránsito. En cualquier caso, las últimas precipitaciones que se den posteriores a este fenómeno ayudarán a limpiar las zonas afectadas.

Fin de la borrasca Celia

Por otro lado, la borrasca Celia irá debilitándose por el sur de la península, pero todavía condicionará el tiempo este miércoles con nubosidad abundante y precipitaciones desigualmente repartidas. Lloverá sobre todo en el tercio sureste peninsular y las precipitaciones pueden llegar a ser localmente fuertes o persistentes en la mitad sur del área mediterránea peninsular. En el resto del país serán menos probables y más débiles y dispersas. Allá donde aparezcan, las lluvias serán de barro.

Además, un nuevo frente atlántico entrará por el noroeste peninsular, con lo que aumentará la nubosidad por allí y las lluvias se extenderán desde Galicia hasta el Cantábrico, el alto Ebro y la mitad oeste de Pirineos. Este miércoles podría nevar en montañas del sudeste peninsular (con la cota bajando a entre 1.600 y 2.000 metros), y en el oeste de la Cordillera Cantábrica (de 1.000 a 1.400 metros). Las temperaturas bajarán en Galicia y el resto de las provincias cantábricas, así como en Andalucía oriental, Murcia, el sur de Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana.

Las capitales más calurosas serán Badajoz (22ºC), Palma (21) y Alicante, Cáceres, Cuenca, Guadalajara, Huesca, León, Logroño, Madrid, Palencia, Salamanca, Teruel, Valladolid, Zamora y Zaragoza (20). En cambio, hará más frío en Oviedo (12), Granada y Lugo (13), y Albacete y Jaén (14). La calima ha tenido mucho que ver también en esta cuestión, pues según el Servicio Oficial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Murcia, 17,8 grados fue la temperatura mínima de ayer, día 15 de marzo, en la región, la mínima más alta registrada en marzo en los 38 años de observaciones.

También, en el caso de Alicante, la mínima bajó hasta los 18,8 grados a las 23:30 horas de este martes. En 150 años de observación por la Aemet en la Comunidad Valenciana, sólo hay una temperatura mínima más alta que la de ayer en un mes de marzo: 19 grados el 29 de marzo de 1980. Por último, este miércoles soplará viento moderado de poniente en el Estrecho y del noreste en el resto del país, con intervalos de fuerte en el litoral gallego y levantino, Baleares y Canarias. Habrá olas de cuatro a cinco metros en las costas gallegas, cantábricas y del este de Canarias, y de tres metros en el litoral mediterráneo.