El personal sanitario muestra su más profunda discrepancia y enfado con los asistentes a la manifestación convocada el pasado domingo en la madrileña plaza de Colón. Un evento que reunió a miles de personas que protestaron durante la tarde en contra del uso obligatorio de mascarilla, por lo que muchos de los asistentes prescindían del material de protección contra el coronavirus.

Los asistentes comparten un mensaje negacionista: para ellos no existe el virus y tampoco ha habido saturación hospitalaria en los peores meses de pandemia. El distanciamiento social, para ellos, es una medida innecesaria por lo que incuso animaron a darse abrazos durante el evento.

Los sanitarios, que llevan meses enfundados en EPI y haciendo un gran trabajo frente a la crisis sanitaria desmienten los argumentos de los manifestantes, que creen que los PCR no sirven para detectar la carga viral y opinan que la vacuna en la que se trabaja a contrarreloj es letal, pues, dicen, a través de ella nos implantarán un microchip con el que nos controlarán, con ayuda del 5G.

Insultan a los profesionales de la salud"

Raquel R., médico del SUMMA 112

Una de las sanitarias que planta cara a tales argumentos es Raquel R. Merlo, médico del SUMMA 112, que explica que para acudir a hacer PCR a domicilio lleva un traje que incluye gafas y gorro para no llevarse la enfermedad a su casa: "Me parece irresponsable manifestación, y la actitud de estas personas que insultan a los profesionales de la salud que estamos muy cansados. Les pido un respeto a los que estamos trabajando en primera línea con pacientes COVID-19".

Un mensaje que se repite entre los trabajadores del sector: "Me parece absolutamente irresponsable y de una gravedad tremenda", asegura Julián Ezquerra, secretario general de Amyts.

"Esta fuera de cualquier evidencia cualquiera de las proclamas que tienen, y hay que combatirlas", defiende por su parte Juan Gómez Armengol, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias.

¿Quiénes convocaron la manifestación?

La convocatoria se ha difundido por 'youtubers' negacionistas del virus, por grupos anticonfinamiento y por algunos personajes españoles más conocidos.

Es el caso del cantante Miguel Bosé, involucrado en defender y difundir el mensaje negacionista y las conspiraciones que circulan alrededor del virus. Aunque no se le pudo ver entre los manifestantes.

Quién sí estuvo presente fue Josep Pàmies, el curandero de la lejía ya sancionado por promocionar falsas curas contra el autismo. Anteriormente, Pàmies ha organizado varios encuentros entre centenares de personas para abrazarse y besarse y contagiarse así del virus.