La patata está amenazada por una larva, la polilla guatemalteca. Afecta a 31 ayuntamientos gallegos y 11 asturianos, en ninguno se podrán plantar patatas a partir de marzo, perjudica a productoras como Leticia Iglesias: "Mi economía se va a ver bastante tocada porque Galicia es una zona de total consumo de patata".

Además, también afecta a los miles de vecinos que plantan en sus huertos para autoconsumo. El gobierno gallego ha repartido trampas para evitar la polilla.

En Galicia, la Xunta obliga ya a arrancar las patatas en las zonas afectadas pero los productores contestan que así no se erradican.

"Se necesitan criterios profesionales y claros, información a los productores, no alarmar la opinión publica y sobre todo presupuesto", denuncia Roberto García, Secretario General UUAA Galicia.

La polilla guatemalteca es un peligro para las plantaciones de patata y los productores temen que les obliguen a arrancarlas de la tierra. Sin patata para autoconsumo y sin la de muchos productores del norte la subida del precio es inevitable. "Va a venir de fuera y todavía más cara", afirma Leticia Iglesias.

Se cree que la plaga llegó de Canarias de patata importada sin control sanitario. la Xunta insta a los vecinos afectados a que dejen de producir.

"Haría falta una colaboración de productores y agricultores de autoconsumo", declara Víctor Novo, Jefe de servicio de Sanidad de la Xunta de Galicia. Pero los productores creen que solo con recomendaciones la plaga se extenderá a las comarcas de mayor producción y entonces los precios serán aún mayores.