Vanessa Skewes denuncia haber sufrido durante años palizas por parte de su expareja: "Hablo de violación, golpes con fractura de nariz, con parte médico y denuncias correspondientes".

Su exmarido, que vive en Chile, la ha denunciado por secuestro de menores. Ella tiene una orden de alejamiento, pero no sus hijos: "Ellos no quieren ir, tienen miedo y ese informe no ha sido considerado en ninguna instancia".

Un caso similar es el de Juana Rivas, que huyó con sus hijos de Italia y ahora la Justicia obliga a los menores a volver con su padre, a pesar de estar condenado por maltrato: "Me siento como una delincuente porque se nos está juzgando por algo que no es".

Han pedido ayuda al Ministerio de Justicia, presentando más de 150.000 firmas. "Los menores hijos de víctimas de violencia machista son también víctimas directas", afirma Paqui Granados, del Centro de la Mujer de Maracena.

Aseguran que en ningún momento se ha tenido en consideración la seguridad de los menores. "Una de las causas que he alegado en mi recurso es que no se han establecido sistemas de protección a los menores", afirma María Castillo, abogada de Juana Rivas. Piden al Gobierno un protocolo para que la violencia machista se tenga en cuenta en este tipo de casos.