Gemma Birch estaba de vacaciones en Albufeira, Portugal, cuando adopto a Catarina. Tras varios días cuidando del felino, la joven inglesa llegó a desmayarse y volvió a su país con mareos y vómitos continuos, por lo que una vez aterrizó en Inglaterra, se dirigió al Hospital Southport.

Los médicos hallaron la bacteria 'Campylobacter', un microorganismo que se encuentra en el pollo crudo: un diagnóstico que no convenció a la joven ya que no comía carne, según ha asegurado 'Daily Mail'.

Varios días después de ser dada de alta, la joven británica comenzó a sentir una parálisis en sus piernas que le impedía moverse libremente, y volvió a acudir al médico, donde le diagnosticaron con el Síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad autoinmune que ataca al sistema nervioso, provocando daños graves en las neuronas.

 

El síndrome había sido provocado por una bacteria que la gata Catarina había adquirido tras buscar en la basura, y que le había contagiado a la joven.

Gemma tuvo que pasar tres meses ingresada en el hospital de neurología Walton Center y más de cuatro meses acudiendo a rehabilitación en el Hospital St.Helen para recuperar la movilidad de sus extremidades inferiores, de las que además había perdido la sensibilidad.