Cuando Liam Gómez llegó a su casa después de trabajar se encontró con un nido de pequeñas arañas en pasillo, cogió una escoba, lo barrió y se fue a dormir.

A la mañana siguiente, cuando este joven de Reino Unido se despertó, notó un fuerte dolor en el interior de su oído acompañado de vértigo. De hecho, se encontraba tan mal que no pudo ir a trabajar.

Liam echó unas gotas de aceite de oliva en su oído y volvió a la cama. Sin embargo, el remedio casero no funcionó, el dolor cada vez se hizo más intenso y comenzó a sentir un cosquilleo.

Según ha contado el propio joven a través de su cuenta de Facebook, decidió recurrir a un bastoncillo para limpiar los restos de aceite y al sacarlo de su oído vio algo que le horrorizó. Sobre el algodón, Liam descubrió que había una pequeña pata de araña.

A pesar de tener fobia a estos animales, en ese momento el joven conservó la calma y continuó extrayendo los restos de la pequeña araña. Cogió más varios bastoncillos y una horquilla y templó sus nervios a la vez que los introducía en el interior de su oído para seguir con su tarea.

"Mi reacción inicial fue sacarlo todo lo más rápido posible", ha asegurado en declaraciones recogidas por Daily Mail.

Después de una hora, Liam logró extraer al animal en su totalidad y puso fin a su pesadilla. Sin embargo, no está del todo tranquilo: teme que la araña haya puesto huevos y su particular infierno vuelva a repetirse.

Para evitar otras situaciones así, este joven a partir de ahora dormirá siempre con orejeras.