El tenor Plácido Domingo volvió ayer a los escenarios en un concierto benéfico celebrado en el Auditorio Nacional de Madrid. Tras dos años de ausencia en los escenarios, fue aplaudido y vitoreado en su vuelta, algo que no ha sentado bien a personalidades públicas como Irene Montero o Mónica García.

La ministra de Igualdad se ha preguntado "por qué hay quienes necesitan aplaudir con estruendo a un hombre que ha confesado haber abusado sexualmente de varias mujeres". Además, ha aseverado: "Incluso quienes piensan que la respuesta no puede ser el escarnio público deberían entender que la ovación lo es aún menos".

En otro escrito, la ministra ha dicho que sobre todo le gustaría que quienes aplauden "se preguntasen qué mensajes les mandan a esas mujeres y a las que son agredidas sexualmente cada día" en España. "Porque son los mismos que luego se sorprenden de que las mujeres no denuncien por miedo a no ser creídas", sentencia.

 

Mónica García, líder de Más Madrid, ha ido en la misma línea. La líder de la oposición en la Asamblea de Madrid ha cargado contra Isabel Díaz Ayuso por la elección de Plácido Domingo para el evento: "Tenemos muy buenos embajadores y embajadoras de nuestra música. Que Ayuso elija a Plácido Domingo, quien reconoció haber cometido abusos sexuales contra más de 20 mujeres, no ayuda ni a la música, ni a la cultura ni a construir una sociedad igualitaria".