La Guardia Civil ha intervenido 300 toneladas de alimentos y más de 39.000 de litros de bebidas potencialmente perjudiciales para la salud.

Según informó el Ministerio del Interior, hay 35 personas investigadas y se han realizado más de 2.500 controles e inspecciones en tiendas, mercados, aeropuertos, puertos marítimos y polígonos industriales, en los que se han formulado más de 1.500 infracciones administrativas y 13 infracciones penales.

 

A petición de la Red Europea de Fraude Alimentario este año la operación se ha centrado en los productos de uso diario como carne, pescado, huevos aceite y especias, etiquetados como ecológicos.

En los últimos años existe una amenaza relevante en Europa, y también en España, relativa al fraude alimentario.