¿Un abrigo, un bolso, otra botella? Es hasta divertido pensar que la botella de plástico en la que estás bebiendo puede acabar siendo muchas otras cosas una vez la deseches en el contenedor amarillo. Es la magia de lo que se conoce como circularidad, que está adquiriendo cada vez más protagonismo en nuestro entorno. Y, como ese, te podemos dar hasta diez ejemplos.

Son productos que, lejos de acabar siendo un residuo, cobran una segunda vida gracias al reciclaje. Y, en muchos casos, a simple vista nunca sabrías que se trata de un producto hecho con material reciclado.

Ropa y complementos

Hay una prenda que ya se puede considerar un clásico de la ropa reciclada, y es la chaqueta o abrigo polar. ¿Sabías que se puede hacer uno a partir de 40 botellas de plástico PET? Pero no es lo único: hay anoraks y abrigos que también se hacen a partir de plástico como el de las botellas de agua. Hoy día encontramos multitud de opciones de ropa que, en otra vida, fueron envases domésticos que tiramos al contenedor amarillo, como la ropa deportiva de Seathreads. O simplemente fueron tejidos que han vuelto a convertirse en ropa, como la que fabrica Thinking Mu.

Y si hablamos del mundo del calzado y complementos reciclados, la oferta es inmensa. ¿Unas gafas de sol que en su día contuvieron un refresco? Es posible, y son las que vende la marca madrileña Parafina. ¿Suelas de zapatillas que fueron neumáticos? También, y lo encontramos en la web de Ecozap.

Hasta el universo de las joyas y abalorios se ha apuntado a la sostenibilidad. Para muestra, los coloridos pendientes fabricados con papel reciclado de Pipapaper, elaborados por dos diseñadores de Valladolid. Ah, y el de los paraguas, como los que fabrica Paraguas Ballón a partir de PET.

De una botella, otra

Parece obvio, pero es relativamente novedoso que las propias botellas de plástico que sueles consumir estén fabricadas a partir de otras botellas similares. Fíjate en los envases desde ahora y verás que algunas marcas lo están haciendo. Lo mismo pasa con los envases fabricados con plástico PEAD, que verás en lejía u productos de limpieza, que también se reciclan para crear otros envases iguales. Y, de igual forma, las latas de conserva y de bebidas, pues el aluminio puede reciclarse una y otra vez.

Mobiliario urbano y parques infantiles

Mira a tu alrededor cuando pasees por la calle y verás un sinfín de objetos del mobiliario urbano que tradicionalmente se han fabricado con materias primas nuevas. Sin embargo, cada vez es más común sentarte en un banco fabricado con plástico o madera reciclados, como los que hace una empresa aragonesa, que además manufactura también parques infantiles y equipamientos deportivos reciclados.

Parque infantil reciclado

Otro proyecto interesante de mobiliario urbano reciclado es el que encontramos en Valencia, que instaló 24 mesas de picnic hechas a partir de los plásticos del cultivo de la chufa de Valencia y de la paja del arroz del Parque Natural de la Albufera, evitando así su quema.

Hasta el bolardo que golpeaste sin querer aparcando en el centro de Madrid está hecho con caucho reciclado, al menos los que fabricó Forjas Estilo para instalar en la calle Fuencarral (que además de sostenible, hacen menos daño a tu coche que los de acero).

Material escolar

Otro mundo en el que el reciclaje está muy presente es el del material escolar. Observa cualquier cuaderno o libreta y verás que cada vez es más posible encontrarlos 100% ecológicos, es decir, que todos sus componentes (papel, cartón, tintas y espiral) vengan de papel, cartón y envases reciclados. También encontrarás rotuladores de plástico que en otro momento fueron envases domésticos.

Como hemos visto, elegir un consumo responsable es una opción cada vez más fácil de llevar. Podríamos seguir dando ejemplos: ollas fabricadas a partir de latas de conserva, llantas de bicicleta hechas con botes de aluminio o cajas de cereales que se convierten en libros… Tantos, que al final hemos acabado dándote 20 ejemplos de objetos reciclados y no 10, como habíamos dicho.