El principal sospechoso de la muerte de Esther López fue fotografiado a su llegada al juzgado para declarar. Es la primera imagen pública del investigado, que en su declaración mantuvo las versiones dadas a la Guardia Civil.

A Óscar se le preguntó si llamó a Esther la noche de su desaparición y fue tajante: "No recuerdo haber llamado a Esther. Tampoco borré la centralita del coche. La Guardia Civil no dice la verdad".

Además, puso en duda la investigación y no aclaró sus movimientos asegurando que no se lo explica porque "estaba en casa". Tampoco aclaró por qué puso el modo avión en su móvil: "No me lo explico, no se ponerlo".

Ante la magistrada negó también haber tenido un accidente o haber lavado el coche: "No tengo explicación. Nunca me he chocado. Jamás lavé el coche, no me explico cómo mi vehículo puede estar grabado".

Aunque para la Guardia Civil, el coche que aparece en las grabaciones el día después en una gasolinera de Valladolid es el suyo. Contradicciones a las que se suma una conversación de Esther con su amigo Carolo el día de su desaparición a la una de la madrugada en la que le dice que ella se va a su casa: "Y yo me voy para mi casa, y ya cada uno en su casa". Un mensaje que deja en duda lo que repite Óscar, que ella quería seguir de fiesta, algo a lo que el se negó.

El móvil de Esther López apareció junto a sus pies, en la cuneta donde localizaron su cadáver. A los agentes les llamó la atención que estaba sin huellas de la víctima y limpio, demasiado para haber estado a la intemperie durante 24 días. Además, alguien se había encargado de limpiarlo a fondo.

laSexta ha accedido a las fotos del escenario donde fue hallada: que el móvil de Esther haya aparecido tan cerca de su cuerpo es una pista clave para poner en duda que fuera atropellada en esta carretera y pondría de manifiesto que alguien alteró la escena. Los agentes creen que si el atropello se hubiera producido en esa curva, el cuerpo y los objetos habrían quedado dispersos.