Mikhail Elinsky, de 42 años y diagnosticado de esquizofrenia paranoide, ha decapitado a la bebé de su sobrina -de 18 meses-, ha apuñalado de gravedad a la madre de la pequeña en el abdomen y se ha burlado de los agentes que intentaban arrestarle. Finalmente, según se puede ver en un vídeo que circula en Internet, la policía le disparó y lo llevaron a un hospital en Astrakhan, en Rusia, donde murió más tarde.

Antes del suceso, Tatiana, su sobrina, había suplicado a las autoridades para que no lo dejaran salir del hospital psiquiátrico, temiendo que siguiera siendo un peligro después de haber matado a una mujer hace seis años. La mujer explica que estaba a punto de salir con la niña en el triciclo cuando él la agarró y se llevó a la niña a la cocina, donde cerró la puerta y la empezó a cortar. Cuando Tatiana intentó salvar a su hija Natalia, su tío no dudó en apuñalarla en el estómago.

Según el informe policial, que recoge 'The Mirror', el hombre "corrió por la calle con la cabeza en alto" y la policía tardó media hora en poder detenerlo, para lo que tuvo que dispararle mortalmente.

Hace seis años, el hombre cuchillo había matado a una dependienta en la misma ciudad, apuñalándola repetidamente con un cuchillo cuando él estaba borracho. Fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide y enviado por un juez a un hospital de alta seguridad para seguir un tratamiento tratamiento. Sin embargo, el hombre fue liberado recientemente como "sano".

Valentina Elinskaya, la madre del apuñalador, ha señalado que su hijo se había quejado del ruido en la casa familiar causado por la niña y su hermano de cuatro años, que no resultó herido. "Así que apuñaló a la niña, que es su sobrina nieta", explica.

Desde la Policía Local denuncian que nadie les advirtió sobre el agresor y no fueron informados de que fuera a ser puesto en libertad.