El centro natural de 'Gumbo Limbo', en Florida, Estados Unidos, ha compartido en sus redes sociales una alarmante imagen como ejemplo del desastre medioambiental que está surgiendo por la producción y el consumo masivo de plásticos.

"Las pequeñas tortugas que se bañan en las playas necesitan nuestra ayuda", comenzaba explicando la organización en Twitter.

 

"Ninguno de nosotros sobreviviría si tuviera plástico en sus conductos gastrointestinales. Esta pequeña tortuga comió 104 piezas de plástico", sentenciaba el parque natural junto a la foto de la pequeña tortuga fallecida. "Todos debemos poner de nuestra parte", ha zanjado.

Los plásticos se han convertido en armas letales para los animales marinos. Se trata ya de una 'nueva especie' que ha invadido los mares de todo el planeta. Tanto es así que, de continuar con este ritmo, en 2050 podría haber más plástico que peces en el mar.

Por ello, son muchos los centros de atención a los animales como las tortugas marinas, que ingieren grandes cantidades de plástico, los que velan por la seguridad de los pequeños ovíparos. Es el caso de la Fundación Oceanogràfic, que tiene un 'hospital' de tortugas en el que se recuperan.