Un bebé elefante cayó por el precipicio de una cascada del Parque Nacional Khao Yai de Tailandia. El resto de la manada se despeñó también al intentar rescatar a la cría. En la tragedia murieron seis elefantes (incluido el bebé elefante) y otros dos resultaron heridos, aunque ya se encuentran recuperados.

Ahora, días más tarde, las autoridades han encontrado el cuerpo sin vida de otros cinco elefantes.

Los restos de estos grandes mamíferos salvajes se hallaban en un poza corriente y a unos dos kilómetros del punto donde se localizó el primer grupo de elefantes muertos.

 

"Suponemos que los elefantes son miembros de la misma manada", apuntó Witthaya Hongwiangchan, director de Áreas Protegidas de la provincia de Prachinburi, donde se encuentra el parque nacional de Khao Yai.

La complicada tarea de rescate de los cuerpos

Un grupo de guardabosques ha desplegado una gigantesca red trenzada con cuerdas en un punto del curso del arroyo por debajo de donde actualmente se encuentran los cuerpos sin vida de los animales para recogerlos una vez lleguen hasta allí.

Según la previsión de Parques Nacionales los cadáveres llegarán entre el viernes o el sábado, aunque podrían adelantarse en caso de lluvia.

Cerca del dispositivo preparado hay un amplio terreno donde está previsto celebrar un ritual religioso y cremar los cuerpos de los elefantes.

En 1992 en el mismo paraje tuvo lugar un incidente similar en el que perdieron la vida ocho elefantes.