Un perro, del que se desconoce el nombre, espera pacientemente a su dueño en el lugar en el que ocurrió el accidente que acabó con su vida hace un año y medio en Nafpaktos, Grecia.

Haris, como se llamaba el propietario del perro, colisionó contra un muro de cemento el 9 de noviembre de 2017, según informa 'Newsweek'.

Desde entonces, los vecinos del municipio donde vivía el hombre se han ofrecido a hacerse cargo del animal, pero este siempre vuelve al lugar de la colisión. Además, los habitantes de Nafpaktos construyeron un altar para homenajear a Haris a 12 kilómetros de su hogar, donde el animal se ha asentado para esperar a su amo.

A pesar de que el perro no quiere quedarse a vivir con ningún vecino, los lugareños se acercan a llevarle comida y agua para asegurarse de que esté bien cuidado.

Como no se sabe cuál es el nombre del animal, algunos vecinos le han apodado 'el Hachiko de Nafpaktos', por la famosa película 'Hachiko', que narra la historia real de otro can que esperó a su dueño fallecido durante años en una estación de Tokio (Japón), adonde le acompañaba cada día.