Ha sido uno de los momentos con más peligro de lo que llevamos de encierros, el toro castaño ha derribado a un corredor arrastrándolo varios metros hasta un grupo de gente, embistiendo por la espalda a un joven, lo ha enganchado por los cuernos y lo ha lanzado por los aires, sin embargo él ha salido sorprendentemente ileso.

La cornada ha sido en mitad de la montonera y se la ha llevado un hombre que ha podido saltar el vallado por su propio pie. Los Núñez del Cubillo han salido veloces y asustando.

Un hombre ha sido literalmente aplastado por una manada de toros, del primero se libra por poco, lo peor estaba por llegar, porque hasta cinco morlacos le aplastan y le pasan por encima, con un final muy doloroso.

Los mozos se han resbalado bastante porque el suelo estaba húmedo por la lluvia. Ya en estafeta con un ritmo más tranquilo se han visto bonitas y ordenadas carreras, pero también desesperados agarrones que han terminado en castigo. En total han dejado cinco traumatismos y un corneado, un estadounidense de 39 años que al parecer, se lo ha tomado con humor.