A vista de pájaro podemos ver los tremendos efectos de la gota fría a su paso por Valencia y Alicante, donde ha causado graves daños materiales.

Ontinyent (Valencia) ha pedido ser declarada zona catastrófica: varias carreteras aún siguen cortadas y más 40 personas han pasado la noche en un albergue.

El temporal deja también angustiosas imágenes, como la de un conductor que queda atrapado en su coche en Santa Pola: el agua llega a cubrirle por completo, ante el estupor de quien graba la escena.

También en esta localidad alicantina, otro coche era arrastrado como un juguete por la fuerza del agua, mientras un hombre con paraguas observaba la escena a tan solo unos pocos centímetros del torrente.

Calles inundadas, sillas navegando y enormes cascadas, que bajaban con gran potencia entre las viviendas. Incluso ha habido contenedores de basura que han acabado arrastrados durante la noche hasta la orilla de la playa.

El río Segura ya se ha desbordado en algunos puntos, como Orihuela (Alicante), uno de los municipios más afectados, donde la gota fría ha dejado plazas de toros convertidas en piscinas y hasta se ha podido ver una espectacular manga marina.

Durante todo el día, la ciudad ha quedado aislada. La UME ha tenido que rescatar a varios vecinos de sus casas durante la noche y durante la mañana no han parado de trabajar. En volandas sacaban a algunos de ellos y han tenido que emplearse a fondo.

Incluso los bomberos se quedaban atrapados, mientras el agua bajaba de la sierra con tanta fuerza que partía carreteras y levantaba el asfalto de la A7, que se ha colapsado.

En Canals (Valencia), carreteras cortadas por la fuerza del agua y en Pilar de la Horadada (Alicante) un hombre se había quedado atrapado en mitad de la inundación agarrado a una señal y de puntillas, según testigos. Han tenido que acudir a auxiliarle los bomberos, con final feliz.